Carlos VI de Alemania

Datos biográficos

Dinastía: Habsburgo
Empe. Sacro Imperio: 1711-1740
Nacimiento: 1-X-1685
Fallecimiento: 20-X-1740
Predecesor: José I
Sucesor: Carlos VII

Biografía

Archiduque de Austria. Rey de Bohemia y de Hungría. Rey de Cerdeña. Nápoles y Sicilia. Pretendiente a la corona de España (Carlos III). Último emperador de la dinastía de los Habsburgos, nació en Viena en 1-X-1685 y murió en la misma ciudad en 20-X-1740. Era hijo segundo del emperador Leopoldo I y de Leonor de Neuburg, correspondiendo por tanto el trono a su hermano mayor José I, por lo que Leopoldo, deseando que Carlos reinase también, quiso reivindicar en su segundo hijo los derechos de la casa de Habsburgo a la corona de España, haciendo que renunciase previamente a ellos su primogénito, a fin de no reunir España y Alemania bajo un mismo cetro, lo que hubiera despertado el recelo de las demás naciones.

Carlos VI atribuido a Martin van MeytensCarlos VI atribuido a Martin van Meytens.

A pesar de que por el testamento de Carlos II quedaba completamente descartado, el príncipe alemán fue proclamado rey de España con el nombre de Carlos III, casi al mismo tiempo que Felipe V, dirigiéndose después a Inglaterra, con cuya potencia contaba, así como con Portugal y Holanda, para que apoyasen sus pretensiones. De Inglaterra salió para Lisboa con 12.000 hombres de tropas anglo-holandesas, desembarcando en 12-III-1704 en la capital portuguesa. Desde Portugal pasó a Cataluña, donde contaba con numerosos partidarios, que le auxiliaron eficazmente y le permitieron apoderarse de Barcelona, Valencia, Tarragona, Tortosa, Gerona, Lérida y otras ciudades, siendo poco después reconocido en casi todo el antiguo reino de Aragón.

Sitiado en 1706 en Barcelona resistió valientemente y con el auxilio de una escuadra inglesa hizo que sus enemigos levantasen el sitio. En 1710 recibió refuerzos y decidió tomar la ofensiva, apoderándose de Zaragoza mientras sus aliados se dirigían a Madrid a pesar de la hostilidad del pueblo que en todos los dominios de Castilla simpatizaba con Felipe V, circunstancia que, unida a la superioridad del ejército francés, les hizo experimentar algunos fracasos, perdiendo Zaragoza y Valencia.

Entonces fue enviado e España el mariscal austriaco Stahremberg, y con su auxilio pudo Carlos recuperar Zaragoza y derrotar a los partidarios de Felipe en Almenara. Animado con estas victorias Carlos quiso ir personalmente a Madrid, y se hallaba ya en la capital cuando recibió la noticia de que el general inglés Stanhope se había visto obligado a capitular en Brihuega por Vendome y de que Stahremberg había sido derrotado en Villaviciosa. Zaragoza cayó nuevamente en poder de los franceses y lo mismo Gerona, con lo que Carlos quedó en situación muy crítica, relegado a sostenerse solo en el extremo NE. de la Península, entre los catalanes que le permanecían fieles.

Isabel Cristina de Brunswick-WolfenbüttelIsabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel, esposa y regente.

En 1711 falleció sin sucesión masculina su hermano José I, pasando la corona de Austria a Carlos que marchó para tomar posesión de ella, pero sin renunciar a sus pretensiones sobre España, ya que dejó como regente a su esposa Isabel de Brunswick-Luneburg (con quien había casado en 1708). Proclamado emperador con el nombre de Carlos VI fue coronado en Francfort, y al año siguiente en Presburgo asumió el título de rey de Hungría. Entretanto las potencias alarmadas de la formación de un poder que hubiera renovado el de Carlos V a conseguir el nuevo soberano sus ambiciosos propósitos, le abandonaron cada vez más mientras que los Estados del Imperio le sostenían con tibieza.

En 1713 ajustaron Inglaterra y Holanda la paz de Utrecht que reconoció el dominio de los Borbones en España. Carlos quiso continuar la guerra con Francia, pero siendo inútiles sus esfuerzos firmó el tratado de paz de Rastadt en 1714, que le aseguraba el dominio sobre los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña, que luego trocó por Sicilia.

Su reinado comenzó felizmente con las victorias del príncipe Eugenio sobre los turcos en Peterwardein y Belgrado que llevaron a la paz de Passarowitz en 1718, por la cual se anexionaron los austriacos Serbia y Valaquia. Nuevas complicaciones aparecieron en Occidente por las intrigas de Isabel de Farnesio y Alberoni que se proponían recuperar los dominios españoles en Italia. En 1718 se reunieron Francia, Inglaterra, Holanda y el Imperio para mantener la paz de Utrecht y contrarrestar las perturbadoras miras de Alberoni, que cayó en 1720, reconociendo España en la paz de la Haya la dominación austriaca de Italia.

A partir de entonces su preocupación constante fue asegurar la herencia de la corona en sus descendientes y a este fin promulgó la Pragmática Sanción (19-IV-1713) que se ha convertido en una de las leyes fundamentales de Austria, por la que se estipulaba que el país austriaco era hereditario de varón en varón en línea directa, que en defecto de herederos varones directos pasaría a las hijas del emperador reinante y si este no las tuviese a las más inmediatas, que en aquel caso eran sus sobrinas, hijas de José I.

En 1716 Carlos tuvo un hijo varón, que murió bien pronto y no le quedaron más que hembras, por lo que hizo todos los esfuerzos para hacer aceptaran la ley orgánica que había dictado. La primera nación con quien negoció fue España que se adhirió a la Pragmática Sanción por el tratado de 1-V-1725. Siguieron después Rusia y Prusia, Suecia, Dinamarca y muchos Estados alemanes, pero en 1729 España se apartó del anterior tratado firmando otro con Inglaterra y Francia, pero gracias a la intervención de papa, no estalló una guerra casi general.

Por fin Inglaterra admitió también la Pragmática Sanción, pero con la salvedad de que María Teresa, la princesa heredera, no podría contraer matrimonio con ningún Borbón. Holanda aceptó igualmente a condición de que el emperador suprimiera la Compañía de Ostende que hacía gran competencia a su comercio, y España se ratificó en su anterior tratado. Francia, en cambio, continuó hostil y en 1733, al fallecer Augusto II, Polonia declaró la guerra a Austria que, junto con Rusia, abogaba por el príncipe electoral Augusto III mientras que la primera sostenía a Estanislao Leczynski, suegro de Luis XV.

Durante la campaña las armas austriacas no sufrieron más que reveses y así en los preliminares de paz de Viena en 1735 hubo de renunciar Nápoles, Sicilia y parte de Lombardía, cediendo además la Lorena a Francia. En cambio recibió Parma y Florencia y vio reconocida la Pragmática Sanción, que después de todo era lo que más deseaba. No fue menos desgraciado en la guerra contra los trucos perdiendo en la paz de Belgrado casi todas las posesiones reconocidas en Passarowitz.

Carlos era culto e inteligente, amigo de las ciencias y las letras, pero de poca sagacidad política y obstinado de carácter, aunque sin una verdadera perseverancia. Los alemanes no le perdonaron jamás que sacrificara los intereses de los Estados protestantes a los de la casa Habsburgo.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, tomo 11 pág. 1003-1004.