Conf. de Alemania del Norte

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Periodo: 1866-1871
La Confederación

La Confederación

Ya durante la guerra última una porción de Estados pequeños y de ciudades libres habían concertado una estrecha alianza con Prusia y manifestándose conformes con la proposición de esta de constituir una nueva Confederación; sucesivamente fueron adhiriéndose a ella otros Estados, y a fines de 1866 recibieron en Berlín los plenipotenciarios de 22 Estados el proyecto de constitución federal, que fue aceptado por los gobiernos respectivos, y en su consecuencia se celebraron en 12 de Febrero de 1867 elecciones generales para la asamblea constituyente.

La Confederación Alemana del Norte (Reino de Prusia con sus provincias en azul).La Confederación Alemana del Norte (Reino de Prusia con sus provincias en azul).

Esta se reunió en Berlín en 24 del mismo mes, inaugurándola el rey Guillermo con un discurso del trono, que causó profunda impresión. La mayoría del Parlamento la formaban el partido conservador y el liberal nacional; los liberales se habían separado el año anterior del partido progresista y estaban resueltos a apoyar la política nacional de Bismarck.

El Parlamento amplió en muchos puntos la competencia de la Confederación y precisó con exactitud sus propios derechos, no llegando a entablarse reñidos debates más que en dos puntos, acerca de los cuales había diferencias de criterio entre los gobiernos y el Parlamento, que lograron al fin desaparecer: la cuestión de las dietas a los diputados (suprimidas después de haberse votado) y la del servicio militar (el Parlamento fijó el efectivo del ejército permanente en el 1 por 100 de la población y votó el pago de los gastos correspondientes hasta el 31 de Diciembre de 1871).

La Constitución federal fue aprobada en 16 de Abril de 1867 y entró en vigor en 7 de Junio siguiente.

La presidencia de la Confederación se confería a la corona de Prusia con carácter hereditario, y sus atribuciones eran el derecho de declarar la guerra y concertar tratados de paz, de alianza, etc.; representar a la Confederación en el extranjero, nombrar el canciller, jefe del poder ejecutivo, y convocar el Consejo federal y el Parlamento. El Consejo federal debía componerse de los representantes de los 22 estados confederados, y constaba de 63 votos (17 pertenecientes a Prusia); el Parlamento debía ser nombrado por elección directa (un diputado por cada 100.000 habits.), y tenía los derechos y atribuciones que corresponden en los Estados constitucionales a la representación popular. La legislación federal se extendía a todo lo relativo las comunicaciones, comercio, monedas y aduanas, pero respetaba lo concerniente a la administración interior de los diversos estados, aunque siempre estableciendo la prioridad de las leyes federales sobre las particulares.

En virtud del proyecto de reforma de la Confederación había quedado rota la unión del gran ducado de Luxemburgo con Alemania, conservando Prusia el derecho de guarnición sobre la fortaleza de Luxemburgo. Cuando el rey de Holanda estuvo en tratos con Francia para venderle este ducado, negó Prusia su consentimiento a este proyecto y contestó a las amenazas francesas de guerra, concertando con los Estados de la Alemania del Sur los tratados de alianza secretos de que antes hemos hablado. La guerra pudo al fin evitarse, y en el protocolo de Londres (11 de Mayo de 1867) se estipuló la evacuación de Luxemburgo por las tropas prusianas y la declaración de la neutralidad del territorio del gran ducado.

En 8 de Julio de 1867 se firmó en Berlín el restablecimiento de la unión aduanera alemana, recibiendo esta una Constitución definitiva, para cuyo efecto se reunió un parlamento aduanero compuesto de los diputados del de la Confederación del Norte y de los que nombraron los Estados del Sur mediante elección directa y por sufragio universal. Las elecciones que con este motivo se hicieron en Wurtemberg y en Baden recayeron en su mayoría en individuos de tendencias particularistas, lo cual dificultó extraordinariamente la aprobación de aquel convenio, que fue, sin embargo, ratificado antes de fin de año El primer (y único) Parlamento de la Confederación del Norte creó un tribunal superior de comercio en Leipzig, proclamó la igualdad de todas las religiones como ley fundamental y promulgó un Código penal.

Los obstáculos que se oponían a la unidad completa de Alemania desaparecieron con la guerra franco-alemana, en cuya ocasión de vio por primera vez a la nación entera enfrente de un enemigo exterior. Desde las primeras victorias se manifestó ya como una aspiración general el deseo de recabar, como premio de la sangrienta lucha, la restitución de la Alsacia-Lorena y de constituir otra vez el Imperio alemán, mediante el ingreso de los Estados del Sur en la Confederación del Norte, pero en cuanto a los pormenores de la nueva organización política, ya no había tanta unanimidad, ni el asunto se presentaba tan claro.

En efecto, Baviera ponía al principio tales condiciones, que toda inteligencia parecía imposible. Pero al fin en Versalles presentó el asunto mejor cariz, y después que Baden y Hesse ingresaron en la Confederación del Norte en virtud del tratado de 15 de Noviembre. Baviera y Wurtemberg siguieron su ejemplo, aunque reservándose importantes derechos de soberanía, como, por ejemplo, el de sostener representantes en el extranjero, el de administración de su ejército, correos, ferrocarriles y telégrafos y el de las contribuciones sobre la cerveza y el aguardiente. Esto no obstante, Wurtemberg concertó un convenio militar con Prusia, y su Parlamento aprobó el tratado por gran mayoría de votos, pero en la Cámara bávara de diputados la aprobación tropezó con grandes dificultades, a causa de la oposición enérgica que hizo el partido particularista (llamado patriota).

En cambio, en el Parlamento de la Confederación del Norte lo que encontró oposición fueron las concesiones especiales hechas a los dos reinos; pero cuando se le participó que el rey de Baviera había propuesto que el jefe de la nueva Confederación usase el título de emperador alemán, a lo que habían asentido los demás soberanos y representantes de las ciudades libres, aprobó, por su parte, los tratados (9 de Diciembre) y designó a la futura Confederación con el nombre de Imperio alemán. Una diputación del Parlamento, presidida por Simson, se presentó en Versalles al rey Guillermo para pedirle (18 de Diciembre), en unión de los soberanos de Alemania, que consagrarse la obra de la unidad alemana aceptando la corona imperial.

Proclamación de Guillermo I como Emperador Alemán.Proclamación de Guillermo I como Emperador Alemán.

En 18 de Enero de 1871, ciento setenta años después de haber ceñido la corona el primer rey de Prusia, se efectuó en la Sala de los espejos del palacio de Versalles, en presencia de una brillante muchedumbre de príncipes, soberanos y generales, la proclamación solemne de la fundación del Imperio alemán, y al día siguiente el estampido del cañón en el victorioso combate del Mont Valerien consagró definitivamente tan importante y trascendental acto. A él siguió inmediatamente la capitulación de París, y con esto se puso fin a la guerra. Los preliminares de paz de Versalles (26 de Febrero) devolvieron al naciente Imperio la Alsacia y la Lorena con la plaza de Metz, imponiendo al vencido el pago de una indemnización de guerra de 5,000 millones de francos. El tratado de paz definitiva se ratificó en 10 de Mayo en Francfort.

Las elecciones efectuadas el día 3 de Marzo de 1871 proporcionaron una gran mayoría nacional, y el primer Parlamento alemán se inauguró solemnemente en Berlín el día 21 del mismo mes. El nuevo partido llamado del centro, que contaba con 58 diputados, se propuso obtener la intervención del nuevo Imperio en favor del restablecimiento del poder temporal del papa y que se consignaran en la Constitución ciertos privilegios en beneficio de la Iglesia, pero no pudo conseguirlo. La Constitución del Imperio, que fue aprobada casi por unanimidad en 14 de Abril de 1871, no era más que una revisión de la Constitución federal de la Alemania del Norte. El número de votos del consejo federal se elevó en ella a 58; la Alsacia-Lorena fue declarada territorio del Imperio, es decir, posesión común a toda la nación. Así quedó fundado el Imperio alemán, que no abraza, ni mucho menos, la extensión del antiguo imperio romano-germánico, pues ha roto su unión con los Estados austriacos y el Luxemburgo, aunque, en cambio, ha recuperado el Schleswig y la Alsacia-Lorena. .

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1991, t. 4, págs. 487-489