Juan V de Portugal

Datos biográficos

Dinastía: Braganza
Rey de Portugal: 1706-1750
Nacimiento: 1689
Fallecimiento: 1750
Predecesor: Pedro II
Sucesor: José I

Biografía

Diez y ocho años tenía el hijo de Pedro II, Juan, cuando le sucedió en el trono. Sea por inexperiencia, sea por devoción a la memoria de su padre, acentuó la política de hostilidad a España y Francia. No solo reforzó los contingentes militares que operaban en nuestro territorio, sino que se apresuró a concertar su matrimonio con doña María Ana de Austria, hermana del emperador José I y del archiduque Carlos, que disputaban la corona a Felipe V.

Juan V de Portugal.Juan V de Portugal.

En el terreno militar Portugal no recogió más que adversidades. Mientras después de varias derrotas de sus ejércitos vio invadido el territorio nacional por los españoles, una escuadra hispano francesa (1711) se apoderaba de Río de Janeiro y amenazaba arruinar el poderío portugués en el Brasil, única colonia que con su oro sostenía el fausto y atenuaba los errores de la política interior y exterior de este monarca. Por fin se llegó a la paz de Utrecht (1713) y poco más tarde estableció la cordialidad con España con las bodas de don José, príncipe del Brasil, con doña María Ana Victoria, hija de Felipe V, y la de la infanta doña Bárbara con el príncipe de Asturias, Fernando (1728).

Fue Juan V hombre de gran religiosidad, sobre todo externa. Ninguno con más pródiga mano fomentó la pompa eclesiástica. Mandó construir, agradecido a haberse corregido la esterilidad, que se tuvo por definitiva, de la reina, el fastuoso convento de Mafra; gestionó para Lisboa una legación patriarcal y una iglesia para este patriarcado semejante en privilegios a la de San Pedro en Roma; elevó la Iglesia das Necesidades y el Hospicio de San Felipe Neri. Ese mismo celo religioso le indujo a ayudar a los venecianos en una guerra contra los turcos. Recuerdo de la gratitud de Roma por todo ello es el título de fidelísimo que ostentaba la monarquía portuguesa, poco popular siempre por los cuantiosísimos dispendios hechos para ganarlo.

En contraste con estos alardes devotos está la vida íntima del Rey, muy aficionado a aventuras galantes, mesmo nos conventos, dice un historiador, y a ir: disfarçado de mendigo, en vesperas de Passos, observar de perto as lindas caras de fidalgas que vinhan beisar o pé do Senhor; y as aventuras con Camoes do Rocio, que lhe alegrava as horas con os versos facetos sua martinhada, según puntualiza otro veracísimo historiógrafo.

No son bastantes para mitigar las severidades de la posteridad el deberse a él el acueducto das Aguas Livres, que abastece a Lisboa, el asilo de Desamparados de Caldas da Rainha, la fundación de la Academia de la Historia y la Biblioteca dela Universidad de Coimbra. Los más benévolos llegan solo a reconocer que sus desarreglos administrativos y su despotismo se deben a la influencia maléfica que sobre él tuvo el padre recoleto Gaspar de la Encarnación, verdadero rey de Portugal durante un largo periodo.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1988, tomo 46 pág. 711.