Juan III de Portugal

Datos biográficos

Dinastía: Aviz
Rey de Portugal: 1521-1557
Nacimiento: 1502
Fallecimiento: 1557
Predecesor: Manuel I
Sucesor: Sebastián I

Biografía

Bien preparado para gobernar, le sucedió a los diecinueve años su hijo Juan III, caracterizado por la exaltación de su fe religiosa. Implantó el Tribunal de la Inquisición (1531) y abrió el reino a la Compañía de Jesús (1540). A lo primero contribuyó un terrible temblor de tierra que arruinó varias ciudades y sacó el Tajo de cauce, interpretándose todo ello como un signo de la cólera divina, a lo segundo las virtudes de san Francisco Javier y del padre Rodríguez de Acevedo, que Paulo III envió a Portugal apenas instituida la milicia ignaciana.

Retrato del rey Juan III de PortugalRetrato del rey Juan III de Portugal.

También favoreció las ciencias y las letras. Trasladó definitivamente a Coimbra la Universidad de Lisboa y trajo del extranjero profesores ilustres para enseñar todas las disciplinas que se cursaban en los más afamados centros. En el exterior acreditan su celo la colonización del Brasil, comenzada por su primer gobernador Tomás de Souza, asesorado por varios jesuitas. Souza eligió la bahía de los Santos y fundó San Salvador. Administrativamente dividió el territorio en las capitanías de Pernambuco, Porto Seguro, San Vicente, Itamaraca e Illeos. Se mostraron muy hostiles los naturales a los portugueses; pero poco a poco fueron sometiéndose ante la acción persuasiva de los jesuitas. En 1555 el nuevo gobernador Méndez de Sa, luego de derrotar a unos hugonotes franceses que buscaban refugio en el país, fundó la ciudad de Río de Janeiro.

Por lo que se refiere a la India, la situación era bastante delicada. Acrecía, es cierto, el comercio con la Metrópoli; Lisboa no podía contener apenas en su puerto los bajeles que iban y venían de aquellos espléndidos territorios; pero las revueltas de los naturales eran frecuentes. No solo en la India, sino en las Molucas, Ceylán y Malaca, la rebelión se difundía amenazando gravemente la seguridad del imperio colonial. Tenía el descontento base en la corrupción administrativa, y para hacer cumplida justicia a todos, fue enviado allá, con plenos poderes, el gran Vasco de Gama (1524). El éxito más feliz coronó sus esfuerzos. Cortó todos los abusos y consiguió la sumisión de los naturales. Pero murió en Cochinchina en el mismo año de su arribada.

Su obra fue continuada con energía y acierto por uno de sus capitanes, Enrique de Meneses, pero murió a poco en un combate, y sus sucesores Vaz de Sampayo, Nuño da Cunha, García de Noroña y Esteban de Gama, salvo el segundo, no supieron continuar los ejemplos de sus ilustres antecesores. Juan III atendió al remedio enviando de virrey a Juan de Castro (1545), hombre sabio, probo y justiciero. Fue secundado por san Francisco Javier, que entonces mereció el título de Apóstol de las Indias.

Entre ambos consiguieron rehacer el imperio portugués de la India. Todos los rajás se sometieron y no solo quedaron sometidos los antiguos territorios, sino que fue preparada la ocupación de Sumatra y fundada la colonia de Macao. Juan de Castro murió en la mayor pobreza a los tres años de gobierno, en brazos de san Francisco Javier. En cambio de estos acrecimientos Portugal abandonó, en África, Alcacer Seguer, Azamor, Saffin y Arcila.

Juan III murió en 1557 llorado por su pueblo y cantadas sus virtudes por Camoens. De su matrimonio con doña Catalina de Austria, hermana de Carlos V, tuvo un hijo llamado Juan Manuel, el cual, siendo aún príncipe, se casó en 1552 con Juana de Austria, hija del emperador y de Isabel de Portugal. Este príncipe murió en 1554 dejando engendrado un hijo que se llamó Sebastián.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1988, tomo 46 págs. 708-709.