José I de PortugalJosé I de Portugal

JOSÉ I, rey de Portugal. (1714-1777; 1750-1777 ) [Lisboa-ibidem]. Hijo de Juan V y de Mariana de Austria, hija del emperador Leopoldo I, casó en 1729 con la hija de Felipe V, María Ana Victoria y a su vez casó su hermana Bárbara con el rey de España Fernando VI. Subió al trono en 1750 y pronto encargó del despacho de todos los asuntos públicos al marqués de Pombal, que se convirtió en el verdadero señor de la monarquía portuguesa. En septiembre de 1758 fue víctima de un atentado, del que salió herido sin consecuencias, pero que provocó una sangrienta represión por parte de su primer ministro, de la que fueron víctimas la familia de los marqueses de Távora y el duque de Aveiro, entre otros, que perecieron entre terribles tormentos. Tanto el atentado, como la subsiguiente represalia, influyeron en el ánimo abatido de Fernando VI, según refiere Fernán-Núñez en sus Memórias, I, 118 ss.

José I fue el típico representante del Despotismo Ilustrado, por obra fundamentalmente de Pombal, quien se escudó tras un absolutismo rígido, intransigente, que no admitía oposición ni divergencia alguna, y que igualó ante él a todas las clases sociales, y que hizo ejercer al rey, quien se sometió totalmente a la influencia de su primer ministro. Durante su reinado se produjo la expulsión de los jesuitas del territorio portugués (1759), pretextando el mencionado atentado. Rompió varios años con la Santa Sede, expulsando al nuncio (1760-1769); y el extremado regalismo se manifestó en la prisión del obispo de Coimbra.

También fueron emancipados los indios del Brasil; se abolió la distinción entre cristianos viejos y nuevos y se declararon libres los hijos de las esclavas nacidos en Portugal desde 1773. La política proteccionista de Pombal llevó a la formación de compañías comerciales y monopolistas, como la de Viñas del Alto Duero, que provocó motines, duramente reprimidos, y la obligación de arrancar vides en otros territorios para sustituirlas por trigo, lo que arruinó a muchos agricultores; y las Compañías de Grão Pará y Maranhão y de Pernambuco; recargo de aranceles para fomentar la industria, intento de evitar la salida de oro, fomento de la pesca, libertad de venta del trigo, organización de la Junta de Comercio.

Se restringió la amortización eclesiástica; se estableció el Erario Regio, para centralizar los ingresos y gastos oficiales y se prohibió la herencia de cargos públicos. Muchas de las medidas económicas resultaron un fracaso, como ocurrió con las compañías coloniales o la baja calidad y carestía de la producción industrial. En el terreno cultural se fundó el Aula de Comercio, para la enseñanza de este ramo; se sustituyó la enseñanza de los jesuitas, se reformó la universidad, con la introducción de las facultades de Filosofía y Matemáticas, se creó el Real Colegio de Nobles; se fundó un Museo de Historia Natural, el observatorio astronómico, el Jardín Botánico de Coimbra y otros centros, en el tono científico y práctico de la época.

En la política exterior, se había firmado el tratado de Límites de 1750 con España sobre la delimitación de las posesiones de ambos países en América, sin resultado, por la resistencia portuguesa a llevarla a la práctica y poder proseguir su expansión a costa de España. También intervino Portugal en la guerra de los Siete Años, por exigir España y Francia que ayudase en la lucha contra Inglaterra y que un ejército de ellas ocupase el país con el pretexto de protegerlo (1762).

Los ejércitos españoles invadieron Portugal: el conde de Aranda tomó Almeida y el marqués de Sarria se apoderó de Braganza, Miranda y Torre de Moncorvo; a su vez el general inglés Burgoyne derrotó a un destacamento preparado en Valencia de Alcántara y luego en Vilavelha, impidiendo que Aranda prosiguiese la invasión. Únicamente en América, los españoles tomaron la colonia del Sacramento en el Río de la Plata, pero se devolvió por la paz de París (1763).

En este reinado aconteció el terrible terremoto de Lisboa (1 de noviembre de 1755), que destruyó gran parte de la ciudad, con enormes pérdidas y numerosas víctimas —unas 50.000—, contribuyendo a la catástrofe, incendios y una inundación subsiguiente del Tajo al sismo. Pombal tomó medidas enérgicas para socorrer a los necesitados y mantener el orden y luego acometió la reconstrucción de la ciudad, aprobándose el proyecto de 1759.

Murió José I el 24 de febrero de 1777, sucediéndole su hija María I (nacida en 1734 y muerta en 1816), casada con su tío Pedro III, hermano de José I (†1786), la cual por su locura fue relevada del gobierno en 1799, encargándose de la regencia su hijo Juan VI, casado con Carlota Joaquina. En cuanto subió al trono María destituyó a Pombal.

VILLA, Justa de la - EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, T. A-E, págs. 724-726.