Enrique I de Portugal

Datos biográficos

Dinastía: Aviz
Rey de Portugal: 1578-1580
Nacimiento: 1512
Fallecimiento: 1580
Predecesor: Sebastián I
Sucesor: Felipe I [II de España]

Biografía

Sucedió a este desventurado monarca —Sebastián—, su tío el sexagenario cardenal infante don Enrique, que nada hizo ni podía hacer para levantar el espíritu público y contener los estragos del general abatimiento. Portugal caminaba a la muerte, o moría más bien, según la frase de Camoens agonizante. En torno del viejo eclesiástico que ocupaba el trono bullían las intrigas de los pretendientes a la sucesión. Eran los principales Felipe II, nieto de don Manuel por su madre doña Isabel de Portugal; la duquesa de Braganza, hija de don Duarte, y don Antonio, prior de Crato, hijo bastardo de don Luis.

Retrato del rey Enrique I de PortugalRetrato del rey Enrique I de Portugal.

El rey de España era el más poderoso y hábil. Ni la energía ni la prudente astucia ahorró para consumar la gran obra política de reunir a los dos pueblos peninsulares y sus espléndidos Imperios de Ultramar bajo un solo cetro. No tardó en conseguir partidarios de importancia en Portugal, comenzando por el propio regente. Reunidas las Cortes en 1579, acordaron lo que hoy llamaríamos un voto de confianza a don Enrique para escoger el sucesor. Su elección recayó en el rey de España, y volvió a reunir las Cortes en Almeirin (1580) para confirmar la elección. Una inmensa mayoría se inclinaba hacia el omnipotente monarca español, no tanto por temor a su poder, como por evitar la lucha civil entre los pretendientes nacionales. Pero una inflamada protesta de Phebo Moniz contra la sumisión del reino a España, produjo vacilaciones tales en el ánimo del concurso y aun del mismo don Enrique, que quedó la elección en suspenso. El rey se limitó á nombrar cinco gobernadores que le ayudaron a levantar la carga de dirigir los asuntos públicos. Pocos días después falleció don Enrique. A él se debe la fundación de la Universidad de Évora.

Acto seguido el ejército español, al mando del duque de Alba, invadió Portugal. Entonces el patriotismo portugués herido se volvió hacia el Prior de Crato, a quien aclamó rey en Santarem. Pero la fuerza y la diplomacia del Rey Prudente triunfaron fácilmente del prior. Los cinco gobernadores se pronunciaron por el rey de España, mientras el duque de Alba derrotaba a los portugueses y hacía huir primero al pretendiente y expatriarse poco después. Comienza, pues, con la dominación española, un nuevo periodo en la historia de Portugal.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1988, tomo 46 pág. 709.