Ábside de la iglesia de Santa María en Castrelo de Miño donde el rey Sancho y la reina Goto recibieron sepultura


SANCHO I ORDÓÑEZ, rey de Galicia (?-929; 925-929). Hijo de Ordoño II 914-924 de León y de la dama gallega Elvira Menéndez, y hermano de Alfonso IV el Monje 925-932 y Ramiro II 931-951. A la muerte de su padre, el trono leonés pasó a su tío Fruela II 924-925, quien, al morir un año más tarde, abrió un nuevo periodo de crisis sucesoria en el reino leonés, esta vez entre el hijo de Fruela, Alfonso Froilaz 925-926, y los hijos de Ordoño II, Sancho, Alfonso IV y Ramiro II. La decisiva intervención de Sancho I Garcés 905-925 en favor de su yerno Alfonso —estaba casado con Oneca Sánche z, hija del monarca pamplonés— permitió a este alcanzar el trono leonés, mientras Alfonso Froilaz se retiraba a su feudo asturiano.

El nuevo rey Alfonso IV buscó el necesario reconocimiento de la poderosa nobleza gallega, para lo que, a cambio, debió conceder el gobierno de Galicia a su hermano Sancho, quien contaba con el apoyo de la mayor parte de los magnates gallegos —estaba casado con la hija de uno de ellos, la dama Goto Núñez —, mientras Ramiro II se ocupaba del gobierno autónomo del condado de Portugal (entre los ríos Miño y Mondego). Si bien intitulado rey, lo cierto es que fue más bien un gobierno autónomo, dependiente en todo caso de su hermano Alfonso IV, heredero troncal del patrimonio familiar. Al morir sin descendencia (929), Galicia volvió a depender directamente del rey de León.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, T. XIX, págs. 9462-9462.