Teobaldo II de Navarra

Datos biográficos

Rey de Navarra: 1253-1270
Sobrenombre: el Joven
Nacimiento: c. 1239
Fallecimiento: 4/5-XII-1270
Predecesor: Teobaldo I
Sucesor: Enrique I

Biografía

Conde de Champaña y de Brie [V]. (Provins, Brie, Francia, 1239-Trápani, Sicilia, Italia, 4/5-XII-1270) el Joven. Hijo de Teobaldo I de Navarra (1234-1253) y Margarita Borbón-Dampierre, sucedió a su padre en sus dominios reales y condales siendo todavía menor de edad, por lo que su madre asumió la regencia durante algunos años.

Dibujo del sello de Teobaldo IIDibujo del sello de Teobaldo II por Anne Franco̧is Arnaud

La cuestión más acuciante durante aquel periodo fue la pretensión del rey castellano, Alfonso X el Sabio (1252-1284), de forzar el vasallaje del joven rey. Margarita de Borbón concluyó pronto un acuerdo en Tudela (Navarra) con el infante Alfonso de Aragón (1253), que fue confirmado por el propio Jaime I de Aragón (1213-1276) un año después en Monteagudo, con lo que se aseguraba la alianza aragonesa. La cuestión se resolvió finalmente en Soria en 1256, adonde acudió Jaime I el Conquistador con poderes de Teobaldo II para tratar la renuncia de Alfonso X a sus derechos sobre Navarra y la entrega de algunas fortalezas fronterizas aragonesas, a cambio de la repatriación de los nobles castellanos que, enfrentados con Alfonso X, se habían refugiado en Navarra, e incluso desnaturalizado (ese fue el caso de Diego López de Haro.

La situación del reino en el ámbito geopolítico europeo quedó finalmente diseñada con la boda (1258) de Teobaldo con Isabel, hija del rey Luis IX de Francia (1226-1270), con lo que se afirmaba el acercamiento entre ambas dinastías planteado por su padre, Teobaldo I. El único enfrentamiento bélico durante su reinado fue la intervención en Gascuña frente a los intereses de Inglaterra, en el conflicto que sobrevino tras la incorporación del condado de Bigorra a la órbita navarra (1266). En cuanto a la política interior, el reinado de Teobaldo II significó el reforzamiento de la autoridad monárquica.

En efecto, aunque antes de su coronación se vio obligado a jurar los fueros y privilegios de los diversos estamentos del reino navarro, a la vuelta de su primer viaje a la Champaña logró implantar su autoridad real: combatió el poder de la Juntas de Infanzones —aunque la Cort general siguió reuniéndose—; consiguió del papa el privilegio, para él y sus sucesores, de ser ungido y coronado como rey (es decir, por privilegio divino), y apuntaló la reordenación administrativa emprendida por su padre (consolidación de las merindades y de las cuentas generales del reino de carácter anual; introducción paulatina de consejeros champañeses en la corte y la administración, etc.).

Previendo la posible falta de descendencia, en 1269 concertó el matrimonio de su hermano con Blanca de Artois, y en 1270 abdicó en él (Enrique I de Navarra, 1270-1274) antes de partir, junto a su suegro Luis IX, a la cruzada berberisca planteada por aquél contra Túnez. Durante el transcurso de este enfermó de peste, de la que, al igual que el monarca francés, murió, ya en el camino de retorno.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XXI pág. 10141.