Sancho III de Navarra

Datos biográficos

Rey de Navarra: 1000-1035
Sobrenombre: el de Mayor
Nacimiento: 990/992
Fallecimiento: 1035
Predecesor: García III
Sucesor en Aragón: Ramiro I
Sucesor en Navarra: García IV
Sucesor en León: Fernando I

Biografía

Conde de Castilla 1029-1035; Conde de Aragón 1000-1035; Conde de Sobrarbe y Ribagorza. Es uno de los monarcas más importantes de la España del siglo XI. Frente a la disolución del califato cordobés, alzó la bandera del reino de Pamplona, reuniendo bajo una misma mano, bien directamente, bien mediante lazos de vasallaje —basados en otros de parentesco—, todos los estados cristianos españoles y alguno francés. Estrechó sus relaciones con el resto de Europa, permitiendo la renovación e introducción de nuevas tendencias políticas, religiosas e intelectuales. Preocupado con los problemas de aquellos Estados cristianos, apenas atendió a la España musulmana.

Sancho el Mayor de Juan RicciSancho el Mayor. Obra del siglo XVII de Juan Ricci. Monasterio de San Millán de Yuso.

Sus primeros años los dedica a los asuntos de la Rioja, a fin de fijar las fronteras comunes de Castilla y el reino de Pamplona, lográndolo en 1016. Facilitó tal demarcación el matrimonio de Sancho el Mayor con doña Munia, hija del conde castellano Sancho García (Garcés). La anarquía y dificultades que sufrían los condados de Sobrarbe y Ribagorza ofrecieron motivos para que Sancho el Mayor, como descendiente de doña Dadildis de Pallars y marido de doña Munia, que era nieta de la condesa ribagorzana doña Ava, interviniese activamente en ellos, frente a las pretensiones de los condes de Barcelona. La penetración de Sancho el Mayor en tierras de Sobrarbe y Ribagorza fue progresiva desde 1016 hasta 1019, incorporando ambos condados a sus Estados. También intervino en los problemas surgidos entre Berenguer Ramón I el Curvo y su madre doña Ermesinda, que frecuentemente tuvo diferencias con su hijo, llegando la tirantez entre ambos a su punto máximo en 1023.

Doña Ermesinda buscó ayuda en gentes normandas, mientras que Berenguer Ramón I solicitó la de Sancho el Mayor. El conde catalán aparece frecuentemente en la corte navarra, confirmando documentos a partir de esta fecha, mientras Sancho el Mayor dice que reinaba desde Zamora a Barcelona. Las gestiones fueron realizadas por el abad Poncio, que, como recompensa, recibió la ordenación episcopal y la sede de Oviedo, merced a la intervención de Sancho el Mayor. Coetáneamente, entre 1021 y 1023, Sancho el Mayor intervino en los problemas de Gascuña, ayudando a su tío el conde Sancho Guillermo (1009-1032) a conquistar las tierras irredentas que todavía estaban bajo el poder de los condes de Tolouse. A cambio de tal ayuda, Sancho el Mayor consiguió el vizcondado de Labourd, y que Sancho Guillermo se declarase vasallo de Pamplona: por esta razón los documentos dicen que Sancho el Mayor reinaba en Gascuña.

A la muerte de Sancho García, conde de Castilla (1017), le sucede su hijo el infante don García, que tenía entonces siete años y unos meses, bajo un consejo de regencia. Castilla vivió una época de anarquía, aprovechada por el rey de León, Alfonso V, para apoderarse de la tierras altas sitas entre el Pisuerga y el río Cea. Ante esta situación, Sancho el Mayor se presenta a los castellanos como protector de su cuñado García, extendiendo su influencia por tierras de Valpuesta.

Pero años más tarde (1022) tramita el matrimonio de su hermana Urraca con Alfonso V de León, que había enviudado recientemente: con ello, los reyes de León y Pamplona quedan libres para intervenir en los asuntos de Castilla. Sancho el Mayor siguió extendiendo su influencia en el condado castellano, hasta el punto de que el obispo de Burgos, Julián, figura en la corte del rey navarro. Influyó poderosamente en su éxito la adopción de las ideas feudales entonces predominantes en Europa, y la renovación de cargos nobiliarios, en desuso desde los tiempos de Fernán González.

Castilla se resintió de la tutela navarra y se acercó, políticamente al reino de León, gestionando con el nuevo monarca Vermudo III el matrimonio del conde don García con doña Sancha, hermana de aquel. García fue asesinado cuando iba a contraer nupcias, y Sancho el Mayor, único pariente directo del infante muerto, ocupó Castilla, ya que su esposa doña Munia o Mayor, había sido declarada heredera antes de que naciese aquel; el rey navarro impuso la candidatura de su esposa, aunque había descendientes directos masculinos de Fernán González.

Los castellanos aceptaron al de Pamplona como señor, a título de marido de doña Mayor, y con la condición de que heredase el condado el segundogénito, para evitar que el reino pamplonés absorbiese a Castilla. Sancho el Mayor ocupó el condado castellano y heredó las pretensiones de dominio sobre las tierras sitas entre los ríos Cea y Pisuerga, que le llevarían a una guerra contra Vermudo III de León. Después de algunas luchas conquistó León (1034), Zamora y Astorga, acuñando moneda con el título de emperador, a que le daba derecho la posesión de la primera de estas ciudades.

Para afirmar el dominio de Castilla en las tierras sitas entre los ríos Cea y Pisuerga, después de conquistar León, y a costa de los territorios de esta diócesis, creó el obispado de Palencia. Pero Vermudo III pudo reaccionar, reconquistando la ciudad imperial, dando al traste con la reorganización eclesiástica de Sancho el Mayor. Poco después, el día 18 de octubre, moría el rey navarro.

Estuvo casado con doña Munia, o Mayor, hija del conde de Castilla, Sancho García. Antes de este matrimonio había tenido un hijo natural, Ramiro, de doña Sancha de Aibar. Antes de morir heredó a sus hijos con diversos territorios. García IV Sánchez recibió el reino de Pamplona, engrandecido con la Bureba, Castilla la Vieja y las Provincias Vascongadas; Fernando I fue nombrado conde de Castilla, recogiendo las viejas aspiraciones de dominio entre los ríos Pisuerga y Cea; Gonzalo heredó el Sobrarbe y Ribagorza, y Ramiro I, el hijo natural, recibió bienes sitos en el antiguo condado de Aragón, que a partir de 1035, igual que Castilla, Sobrarbe y Ribagorza, se alzan como reinos independientes del de Pamplona.

UBIETO ARTETA, Antonio, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, pág. 577-578.