Fortún Garcés

Datos biográficos

Rey de Pamplona: 870-905
Fallecimiento: 922
Predecesor: García I Íñiguez
Sucesor: Sancho I Garcés
Dinastía: Arista-Íñiga
Padre: García I Íñiguez
Madre: Urraca
Consorte: Oria

Rey de Pamplona 870-905. Primogénito de García I Íñiguez y de Urraca, y hermano de Oneca (esposa de Alfonso III de Asturias). Gobernó la fortaleza de al Kasthil que había sido conquistada a los Banu Qasim en 859, donde fue capturado por el emir Muhammad I; sufrió cautiverio en Córdoba durante veinte años. Fue liberado hacia 880, probablemente como consecuencia de la paz firmada por el emir tras las sucesivas derrotas sufridas frente a las tropas del monarca asturiano Alfonso III el Magno (866-910).

Fortún Garcés.Fortún Garcés.

Sánchez Albornoz opina que no pudo suceder a su padre, pues la vida de este no pudo ser tan larga como para poder asistir al regreso de su hijo; este historiador piensa que en el ínterim (870-882) pudo encargarse del gobierno del reino —bien como regente, bien como usurpador— García Jiménez. Alfonso y Fortún Garcés intentaron poner fin a la recuperación musulmana, originada a raíz de la alianza entre el Banu Qasi Muhammad b. Lubb y el emir de Córdoba (882), pero fracasaron al ser vencidos por el hijo de aquél en las cercanías de Zaragoza (Tarazona) en 889. No obstante, Alfonso III receló de los vínculos de parentesco y de las relaciones políticas existentes entre los Banu Qasim y la realeza pamplonesa, lo que le impulsó a una alianza con el conde de Pallars y Ribagorza, Ramón II, destinada a derrocar a Fortún que había empezado a reinar a edad muy avanzada.

Sancho I Garcés, fundador de la dinastía Jimena, que había contraído matrimonio con Toda Aznar, nieta de Fortún, tomó Pamplona y desposeyó del trono a Fortún, quien fue confinado al monasterio de San Salvador de Leire, según algunas fuentes; según otras, fue el propio Fortún quien, habiendo dado su beneplácito a la proclamación como rey de Sancho I Garcés, se retiró al monasterio de San Salvador de Leire. Durante el gobierno de este se realizaron ambiguas demarcaciones del reino de Navarra. De su unión con Oria nacieron cinco hijos: Íñigo, Aznar, Blasco o Velasco, Lope y Oneca, quien casó con el emir cordobés Abdállah (988-912). Las fuentes musulmanas le dan el sobrenombre de al-Anqar El Tuerto, y las cristianas el de El Monje.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, pág. 4180.

García III Sánchez

Datos biográficos

Rey de Pamplona: 994-1000
Fallecimiento: 1000
Predecesor: Sancho II Garcés
Sucesor: Sancho III Garcés
Dinastía: Jimena
Padre: Sancho II Garcés
Madre: Urraca Fernández
Consorte: Jimena Fernández

Rey de Pamplona 994-1000. Conde de Aragón 995-1000 [García II]. Su sobrenombre el Temblón deriva de la enfermedad nerviosa que padecía. Hijo de Sancho II Garcés Abarca y de Urraca Fernández —hija del conde Castilla Fernán González—, se casó en 961 con Jimena Fernández de Vela, de cuya unión nacieron Sancho III Garcés el Mayor (rey de Navarra y Aragón) y Urraca, (esposa de Alfonso V de León).

García Sánchez II de Pamplona.García Sánchez II de Pamplona.

Las referencias documentales al reino de Aragón son escasas; solo se conoce que en el primer año de su reinado concedió al monasterio de San Juan de la Peña (Huesca) en virtud de un voto, los lugares de Eso, Cantamesas, Caprunas y Chenipetra en la Canal de Berdún, y de la villa de Siresa y la iglesia de Santa María con sus términos al monasterio de Siresa (Huesca). Cedió el gobierno de Aragón a su hermano Ramiro Sánchez, quien estuvo bajo la tutela de su madre Urraca, personalidad de relieve político en el reino de Pamplona. Urraca ha sido considerada autora del cambio habido en la política navarra con relación a Córdoba, que condujo a nuevos enfrentamientos entre Almanzor y García III Sánchez (ambos eran cuñados por el matrimonio del primero con la hermana del segundo Abda Sánchez.

Tuvo que hacer frente a la expedición que, mandada por Almanzor, se dirigía desde San Esteban de Gormaz hacia Pamplona. En 996 donó la villa de Terrero al monasterio de San Millán de la Cogolla y al año siguiente las aguas del valle de Alesón para que pudiesen ser regadas las tierras de Nájera. En ese mismo año, habiendo tenido conocimiento de que Almanzor iba a realizar una campaña en sus tierras, envió emisarios a Córdoba para solicitar la paz a cambio de numerosos castillos y de un importante tributo.

Al año siguiente juró el pacto e hizo efectiva la liberación de los cautivos musulmanes ante el juez Muhammad b. al Bakri; pero esta tregua fue efímera, ya que organizó una expedición contra las tierras de Calatayud, en la que mató al hermano del gobernador al Hakam b. Abd al Aziz; esta acción fue respondida por Almanzor con la decapitación de cincuenta cristianos que habían sido apresados poco antes en Uncastillo (Zaragoza). En 998 sufrió el asedio de Almanzor, que consiguió penetrar en Pamplona, por lo que García III Sánchez se vio obligado a pedir la paz al caudillo musulmán.

Posiblemente la ruptura de la tregua por el rey pamplonés conllevó que un año más tarde Almanzor volviese a emprender una segunda incursión que condujo a la conquista, saqueo y destrucción de Pamplona y, probablemente de Estella (Navarra). No pudo impedir la serie de aceifas de castigo lanzadas por Almanzor contra los condados de Sobrarbe y Ribagorza. Formó coalición con el conde Castilla Sancho I García el de los Buenos Fueros, con el conde de Saldaña García Gómez, con el rey de León Alfonso V el Noble y con García Gómez de Carrión para intervenir en la batalla de Peña Cervera o Arrancada de Cervera (30-VII-1000), próxima a Catalañazor.

Han sido formuladas varias hipótesis con relación a este suceso, la mayoría de ellas suscitadas por la leyenda de la batalla de Catalañazor (1002), en la que se señala que intervinieron: García III Sánchez, Vermudo II el Gotoso de León y el conde Castilla García I Fernández; sin embargo, Dozy ha demostrado que esta afirmación es errónea puesto que Vermudo II había muerto en 999, el conde castellano en 995 y el rey pamplonés en 1000.

La fecha más acertada en que sitúa la batalla es el año 1000, poco después de la muerte del rey Vermudo II. Tras el fallecimiento de García III Sánchez bien Jimena Fernández y los obispos de Nájera y Aragón se hicieron cargo de la regencia durante la minoridad de Sancho III Garcés el Mayor —según aparece en un documento del 1-III-1005—, bien detentó hasta 1004 la potestad regia un hijo de Ramiro Garcés, Sancho Ramírez —según consta en un documento de Leire (Navarra).—

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, págs. 4422-4423.

Sancho IV Garcés

Datos biográficos

Rey de Pamplona: 1054-1076
Nacimiento: c. 1039
Fallecimiento: 4-VI-1076
Predecesor: García IV Sánchez
Sucesor: Sancho IV Ramírez
Sucesor: Alfonso VI de Castilla
Dinastía: Jimena
Padre: García IV Sánchez
Madre: Estefanía de Foix
Consorte: Placencia de Normandía

Rey de Pamplona. El de Peñalén. Hijo de García IV Sánchez de Nájera y de doña Estefanía. Fue alzado rey después de la batalla de Atapuerca, donde murió su padre, continuando la lucha. Se confederó con Ramiro I de Aragón (1057) contra sus enemigos, aunque más tarde se distanciaron, pues Sancho de Peñalén se alió con Muqtadir, rey musulmán de Zaragoza, contra el aragonés.

García Sánchez II de Pamplona.Sancho IV. Compendio BNE.

Sancho II el Fuerte quiso apoderarse de las tierras de Castilla la Vieja pertenecientes a Navarra, y en 1067 invadió Burgos y pasó el Ebro, entrando en el reino de Sancho de Peñalén, que buscó la ayuda del nuevo rey aragonés, Sancho IV Ramírez, originando la llamada guerra de los Tres Sanchos. Sancho IV Ramírez sitió Viana (1067) e infligió una fuerte derrota a los castellanos, que tuvieron que repasar el río Ebro. Los aragoneses se retiraron de la lucha, para contener a los musulmanes de Huesca, que se habían levantado en armas por instigación de Sancho II el Fuerte.

Sancho de Peñalén consiguió la sumisión del rey Muqtadir de Zaragoza, cobrando parias durante los años 1069 a 1073, prometiéndose ambos monarcas ayuda mutua contra Sancho IV Ramírez de Aragón, que corría las tierras musulmanes de Huesca, y tenía algunos castillos del rey de Pamplona. Estas alianzas motivaron la guerra de Castilla y Navarra, ya que los castellanos cobraban anteriormente las parias que Muqtadir pagaba ahora a Sancho de Peñalén. Alfonso VI de Castilla invadió la Rioja (1074), aunque transitoriamente. Poco después, dos hermanos del monarca navarro, Ramón el Fratricida y doña Ermesinda, y otros magnates, cuyos designios debían conocer el rey zaragozano y el castellano, asesinaron al rey Sancho, arrojándole por el despeñadero de Peñalén sobre el río Aragón, cerca de Villafranca de Navarra. Los navarros se negaron a aceptar como rey al asesino, que tuvo que refugiarse en la corte de Muqtadir, mientras que su hermana Ermesinda lo hacía en la de Alfonso VI de Castilla.

Sancho de Peñalén, de carácter un tanto brusco, al parecer, lo que le restaba simpatías, acabó con la influencia cluniacense que había comenzado en tiempos de su abuelo Sancho III Garcés el Mayor. Para ello desdobló las dignidades de obispo de Pamplona-abad de Leire, y de obispo de Nájera-abad de San Millán de la Cogolla. Se resistió a la intervención papal con motivo de la mutación del rito hispánico por el romano, y en esta actitud persistió hasta su muerte. Estuvo casado con doña Placencia, de procedencia francesa. Fue padre de dos hijos legítimos, llamados García, y de varios ilegítimos. Le sucedieron en el trono Sancho IV Ramírez de Aragón y Alfonso VI de Castilla, que se dividieron las tierras conquistadas.

URBIETO ARTETA, Antonio, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, pág. 579.

Teobaldo II el Joven

Rey de Navarra 1253-1270. Conde de Champaña y de Brie [V]. (Provins, Brie, Francia, 1239-Trápani, Sicilia, Italia, 4-5-XII-1270) el Joven. Hijo de Teobaldo I de Navarra (1234-1253) y Margarita Borbón-Dampierre, sucedió a su padre en sus dominios reales y condales siendo todavía menor de edad, por lo que su madre asumió la regencia durante algunos años.

La cuestión más acuciante durante aquel periodo fue la pretensión del rey castellano, Alfonso X el Sabio (1252-1284), de forzar el vasallaje del joven rey. Margarita de Borbón concluyó pronto un acuerdo en Tudela (Navarra) con el infante Alfonso de Aragón (1253), que fue confirmado por el propio Jaime I de Aragón (1213-1276) un año después en Monteagudo, con lo que se aseguraba la alianza aragonesa.

La cuestión se resolvió finalmente en Soria en 1256, adonde acudió Jaime I el Conquistador con poderes de Teobaldo II para tratar la renuncia de Alfonso X a sus derechos sobre Navarra y la entrega de algunas fortalezas fronterizas aragonesas, a cambio de la repatriación de los nobles castellanos que, enfrentados con Alfonso X, se habían refugiado en Navarra, e incluso desnaturalizado (ese fue el caso de Diego López de Haro.

La situación del reino en el ámbito geopolítico europeo quedó finalmente diseñada con la boda (1258) de Teobaldo con Isabel, hija del rey Luis IX de Francia (1226-1270), con lo que se afirmaba el acercamiento entre ambas dinastías planteado por su padre, Teobaldo I.

El único enfrentamiento bélico durante su reinado fue la intervención en Gascuña frente a los intereses de Inglaterra, en el conflicto que sobrevino tras la incorporación del condado de Bigorra a la órbita navarra (1266). En cuanto a la política interior, el reinado de Teobaldo II significó el reforzamiento de la autoridad monárquica.

En efecto, aunque antes de su coronación se vio obligado a jurar los fueros y privilegios de los diversos estamentos del reino navarro, a la vuelta de su primer viaje a la Champaña logró implantar su autoridad real: combatió el poder de la Juntas de Infanzones —aunque la Cort general siguió reuniéndose—; consiguió del papa el privilegio, paran él y sus sucesores, de ser ungido y coronado como rey (es decir, por privilegio divino), y apuntaló la reordenación administrativa emprendida por su padre (consolidación de las merindades y de las cuentas generales del reino de carácter anual; introducción paulatina de consejeros champañeses en la corte y la administración, etc.).

Previendo la posible falta de descendencia, en 1269 concertó el matrimonio de su hermano con Blanca de Artois, y en 1270 abdicó en él (Enrique I de Navarra, 1270-1274) antes de partir, junto a su suegro Luis IX, a la cruzada berberisca planteada por aquél contra Túnez. Durante el transcurso de este enfermó de peste, de la que, al igual que el monarca francés, murió, ya en el camino de retorno.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XXI pág. 10141.

Enrique I el Gordo

Dibujo del sello por Anne Franco̧is ArnaudDibujo del sello por Anne Franco̧is Arnaud

Rey de Navarra 1270-1274. Conde de Champaña y de Brie [VI]. ¿?, 3-XII-1249-Pamplona (Navarra), 22-VII-1274 el Gordo. Séptimo hijo —cuatro varones— de Teobaldo I, rey de Navarra y IV conde de Champaña y de Brie, y de su tercera esposa Margarita de Borbón, no se conoce el lugar exacto de su nacimiento, aunque este debió tener lugar en el palacio condal de Provins o en otro lugar de Champaña.

El día que cumplió catorce años (3-XII-1263), abandonó la tutela que hasta ahora había ejercido su propio hermano Teobaldo II, pues su padre murió cuando Enrique contaba tres años y tenía nueve a la muerte de su madre, la reina Margarita.

Ese mismo día fue nombrado conde de Rosnay, pero la falta de herederos del Rey le hacía depositario de la dignidad real. Acompañó a su hermano Teobaldo II en varios de sus viajes a Navarra y, en ausencia del Rey, durante su permanencia en la Cruzada, fue nombrado lugarteniente y gobernador del reino.

En 1265 se proyectó su matrimonio con Constanza, hija de Gastón VII de Bearne, pero las tensiones generadas entre Navarra e Inglaterra dieron al traste con dicho enlace. Años más tarde, el 24-VI-1269, contrajo matrimonio con Blanca de Artois, sobrina de san Luis, Luis IX de Francia.

A la muerte de Teobaldo II, acaecida en Trápani (Sicilia) el 4-XII-1270, y a su regreso de la Cruzada de Túnez, Enrique asumió de forma simultánea, como el resto de los miembros de la dinastía, el reino de Navarra y sus dominios en Francia. De acuerdo con el ceremonial, el 1-III-1271 recibió la investidura real. Después de recorrer las principales villas del reino, a las que prestó el juramento debido para conservar sus fueros, emprendió el viaje a Francia, donde recibió la investidura condal y el homenaje de sus vasallos. El mismo prestaría también homenaje feudal a Felipe III el Atrevido por sus estados champañeses.

En el cumplimiento de tales requisitos empleó casi cinco meses y antes de que finalizase el año ya estaba de regreso en Pamplona. No parece que gozase de la aceptación y del beneplácito de los cronistas de su tiempo, los cuales le acusan de favorecer la enemistad entre las gentes de la navarrería y las del Burgo de San Saturnino contra la de la capital del reino.

Para el poeta Atelier, a él se debe la semilla de la discordia ciudadana que acabaría con la explosión de la guerra civil de 1276. Otros, además de poner de relieve su manifiesta hostilidad hacia la clerecía, le expresaron su animadversión al destacar su gordura y sus reiteradas injusticias.

Más interesado por los asuntos de Champaña, abandonó por segunda vez el reino, dejando como lugarteniente al señor de Cascante, Pedro Sánchez de Monteagudo. Su ausencia se prolongó durante buena parte del año 1273 y en su recorrido por las principales ciudades de su condado (Troyes, Provins, etc.) tuvo la oportunidad de acompañar a su mujer en el alumbramiento de su hija Juana, que sería su heredera, pues su hijo Teobaldo no le sobrevivió —según cuenta la tradición— despeñado en el castillo de Estella por un descuido de su nodriza.

Cuando Teobaldo apenas había cumplido dos años se acordó su matrimonio con Violante, hija de Alfonso X y Violante de Aragón. Dicho acuerdo fue tomado el 25-IX-1272 y los negociadores fueron Pedro Sánchez de Monteagudo, por parte navarra, y Gil de Azagra, mayordomo del monarca castellano.

Con esta unión se pretendía alcanzar una alianza de ayuda mutua entre ambos reinos. El rey de Castilla, ocupado en sofocar la disidencia de la nobleza e interesado en su posible elección imperial, deseaba este arreglo diplomático para sellar la paz con su vecino, el rey de Navarra.

Su otra hija legítima, Juana, sería la prenda utilizada con Eduardo I de Inglaterra para renovar la tregua de 1269 aún vigente. Los frecuentes conflictos en tierras de Gascuña hacían aconsejable la renovación de dicho pacto. La mayor garantía del mismo pasaba por el establecimiento de vínculos familiares. En una entrevista, celebrada en tierras gasconas, Enrique y Eduardo I de Inglaterra convinieron el matrimonio de la infanta Juana, heredera de Navarra y Champaña, con Enrique de Inglaterra, hijo del monarca inglés.

El plazo fijado para los esponsales fue de siete años, pero mientras tanto, ambos monarcas se prestarían ayuda mutua para alcanzar la paz en sus fronteras. Un requisito insalvable impedía semejante boda, pues para la celebración de la misma era preciso contar con la aprobación del rey de Francia. Enrique I era su vasallo y, tanto por matrimonio como por intereses dinásticos, estaba vinculado a los soberanos franceses.

En ellos estaría la solución del problema sucesorio cuando, el 22-VI-1274, con apenas veinticinco años, murió en el palacio episcopal de Pamplona, ahogado, al decir de los cronistas, por su gran gordura.

CARRASCO PÉREZ, Juan, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XVII, págs. 245-246.

Juana I

Juana I de Navarra.Juana I de Navarra.

Reina de Navarra 1274-1305. Reina consorte de Francia. Condesa de Champaña y de Brie [VII]. Bar-sur-Seine (Francia) 14-I-1273-Vincennes (Francia), 2-IV-1305. Reina consorte de Francia (desde 1285). Hija de Enrique I de Navarra y de Blanca de Artois, a la muerte de su padre en julio de 1274, con algo más de un año, se convirtió en la única heredera al trono navarro y a los condados champañeses. Pocos meses después de su nacimiento se negoció su matrimonio con un hijo de Eduardo I de Inglaterra.

Dicha unión, de llevarse a cabo, supondría la creación de un estado transpirenaico navarro-gascón, contraria a todas luces a los intereses de la corona de Francia. Una vez convertida en heredera, esta opción fue olvidada y fueron los reyes de los reinos vecinos (Aragón, Castilla y Francia) los que pugnarían por conseguir su mano. Jaime I de Aragón propuso a su nieto primogénito —el futuro Alfonso III— y Alfonso X de Castilla propuso la mano de uno de sus numerosos nietos.

La tutela de la joven Reina correspondía a su madre, la reina Blanca. Esta se sintió presionada y tras convocar a las Cortes, en las que se trataría del nombramiento del gobernador, marchó a Francia buscando la protección y amparo de sus parientes. Las exigencias de los monarcas hispanos, empleando incluso la violencia, hicieron que doña Blanca, tras prestar homenaje por el condado de Champaña, entregara, en 1275, el gobierno efectivo de Navarra a su primo el rey de Francia, Felipe III el Atrevido.

El interés de este monarca era incorporar a la Corona de Francia el condado de Champaña y el propio reino de Navarra. Para ello se acordó en Orleáns (mayo de 1275) el matrimonio de Juana con el primogénito y heredero de la Corona. El parentesco que unía a los contrayentes exigía la dispensa papal.

Gregorio X, tratando de evitar el incremento del poderío francés, señaló como futuro esposo a Felipe, segundo hijo del rey. Semejantes cautelas fueron estériles, pues la muerte del príncipe heredero llevaría a los futuros cónyuges a ceñir ambas coronas, la de Francia y la de Navarra. El acuerdo matrimonial, sin perjuicio de los derechos de Blanca de Artois, otorgaba la custodia de la heredera del trono de Navarra a Felipe III de Francia y en consecuencia, a él competía la protección del reino (1275-1284).

El 16-VIII-1284 se celebró la boda y desde entonces el nuevo matrimonio pasó a gobernar Navarra; y al año siguiente fueron reconocidos como reyes de Francia. Al parecer, la administración de los dos reinos fue ejercida por su marido, mientras que la Reina dispuso del condado de Champaña. Pese a estas cesiones, la influencia de la Reina en la Corte parisina estuvo siempre presente. Gozó de una excelente reputación como mujer inteligente, enérgica y piadosa.

Mostró una gran predilección por los franciscanos, de cuya orden era su confesor. La rivalidad entre este y el confesor dominico del Rey pudo interpretarse como una muestra de disparidad de criterios entre los reyes; pero doña Juana siempre estuvo unida a su marido y consideró de un interés común la política ejecutada por el Capeto. Su círculo parisino estaba formado a la vez por champañeses y normandos.

Entre los primeros se encontraba Guichard, miembro del Consejo Real y más tarde obispo de Troyes, que pronto perdió su favor, debido a las calumnias vertidas sobre él, atribuyéndosele un comportamiento nada edificante en un hombre de Iglesia; en cuanto a los segundos, cabe mencionar a Enguerran de Marigny, llamado a desempeñar un destacado papel político y que a la muerte de la Reina pasó a formar parte de los más eficaces consejeros del Monarca.

En el tránsito del s. XIII al XIV la vitalidad del mundo universitario encontró su expresión en la proliferación de fundaciones. Fundar un colegio era una nueva forma de llevar a cabo una buena acción. Los grandes de este mundo incluyeron en sus disposiciones testamentarias la creación de colegios, que no eran centros de enseñanza sino dotaciones para estudiantes pobres. En 1304, poco antes de su muerte, la reina Juana fundó el colegio de Navarra, que acogería a becarios de Champaña y de otras regiones de Francia.

Pronto sería un destacado foco de renovación intelectual de la Universidad de París. En veinte años de matrimonio no parece que hubiese grandes disensiones entre los esposos. Fue madre de seis hijos, cuatro varones y dos hembras. Tres de ellos fueron reyes, Luis X, Felipe V y Carlos IV; e Isabel, casada con Eduardo II, reina de Inglaterra.

A la muerte de doña Juana, acaecida el 2-IV-1305, Felipe expresó el tremendo dolor que la desaparición de su esposa le producía y renunció a casarse de nuevo. El óbito tuvo lugar en el castillo-palacio de Vincennes y, según deseo de la Reina, su cuerpo recibiría sepultura en la iglesia parisina de los franciscanos, en el convento de los cordeleros (rue de l´Ecole-de-Medicine), hoy desaparecida. El Rey quiso trasladarlo a Saint-Denis y dotarle de un monumento funerario digno de una esposa dos veces Reina, pero las grandes preocupaciones de su ajetreada política le impidieron cumplir sus deseos.

CARRASCO PÉREZ, Juan, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXVIII, págs. 323-324.

Felipe III de Evreux

Rey de Navarra 1328-1343. Hijo de Luis de Francia, conde de Evreux, y de Margarita de Artois, nieta de Felipe III de Francia el Atrevido, nació en 1301 y murió en Jeréz de la Frontera el 16-IX-1343. En 1318 casó con Juana, hija del rey de Francia Luis X y heredera del trono de Navarra, del cual tomaron posesión en 1329, siendo coronados en Pamplona el 5 de marzo de dicho año.

Al principio se ocupó de reformar la legislación navarra, pero hubo de interrumpir su tarea a consecuencia de una guerra con Castilla. También ayudó a Francia en su guerra con los ingleses y en 1343 acudió en auxilio de Alfonso X de Castilla, en guerra con los moros, muriendo a consecuencia de las heridas recibidas en el sitio de Algeciras.

Le sucedió su hijo Carlos II, dejando, además, una hija, Blanca de Evreux, que casó con Felipe VI de Valois.

VARIOS AUTORES, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Ed. Espasa-Calpe, 1988, tomo 23 pág. 615.

Leonor I

Reina de Navarra 1479-1479. Leonor, nació en Olite el 31-I-1420 y murió en Tudela el 12-II-1479. Hija menor de Juan II de Navarra (consorte, 1425-1441); efectivo,1441-1479) y de Aragón (1458-1479) y de Blanca I de Navarra (1425-1441).

Hermana de Carlos de Navarra, príncipe de Viana y duque de Gandía, y de Blanca II de Navarra (1461-1464). Hermana de padre de Fernando el Católico, rey de Castilla (V, 1474-1504) y de Aragón (II, 1479-1516) y de Juana de Aragón (segunda esposa de Fernando Ide Nápoles, 1458-1494).

Fue madre de Gastón de Foix, vizconde de Castellbó —quien a su vez fue padre de los reyes de Navarra Francisco I Febo (1479-1483) y Catalina I (1483-1512)—, de Juan de Foix, conde de Cortes, de María, marquesa consorte de Montferrato, de Juana, condesa consorte de Armagnac, de Margarita, condesa consorte de Bretaña, de Catalina, condesa consorte de Cándala, de Leonor y de Ana. Contrajo matrimonio en 1434 con el conde Gastón IV de Foix, conde de Foix (1436-1472) .

El enfrentamiento entre los partidos agramonteses y beamonteses, partidarios respectivamente de Juan II y de Carlos de Navarra en la disputa por la titularidad de la corona Navarra después del fallecimiento de Blanca I, estalló abiertamente en 1450; cinco años más tarde Juan II desposeyó de sus derechos sucesorios a Carlos y a Blanca en beneficio de Leonor, quien fue así mismo nombrada, junto con su esposo, lugarteniente del reino.

El conflicto sucesorio y las hostilidades entre ambos partidos se prolongaron durante más de una década, pero las muertes prematuras de Carlos (1461) y de Blanca (1464) propiciaron que Leonor fuera aceptada como princesa de Viana (1464) y lugarteniente de Juan II por ambas facciones; sin embargo, cuatro años más tarde se reiniciaron las hostilidades al tomar militarmente Gastón IV de Foix la mayor parte de las ciudades navarras; los intentos de concordia que tuvieron lugar en Tafalla y Olite (1469 y 1471) fracasaron por la exigencia beamontesa de que Leonor fuera proclamada reina y no solo lugarteniente, exigencia inaceptable desde la perspectiva de Juan II.

El fallecimiento de Gastón IV de Foix (1472), cabeza del partido beamontés, modificó sustancialmente las posiciones. Leonor fue acercándose paulatinamente a las posiciones de su padre y, en consecuencia a los agramonteses, al tiempo que los beamonteses se alejaron de la princesa de Viana y buscaron el apoyo de Fernando el Católico, tanto más cuanto en 1474 este se convirtió en rey de Castilla.

Esta situación se mantuvo, acentuándose progresivamente, hasta que murió Juan II el 19-I-1479; entonces Leonor fue jurada reina de Navarra por las Cortes de Tudela (28-I-1479), pero su reinado fue breve, ya que murió a los quince dás de su proclamación. Le sucedió en el trono su nieto Francisco I Febo.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XII, págs. 5735-5735.

Francisco de Febo

Francis Phoebus of Foix, King of Navarre.Francis Phoebus of Foix, Rey de Navarra.

Rey de Navarra 1479-1483. Conde de Foix y de Bigorra. Vizconde de Béarn y de Castellbó. Señor de Andorra. (1466 Pau, Francia, 30-I-1483). Hijo de Gastón de Foix, vizconde de Castellbó y príncipe de Viana, y de Magdalena de Valois, hija y hermana de los reyes de Francia Carlos VII (1422-1461) y Luis XI (1461-1483), respectivamente. Nieto de Leonor de Aragón, reina de Navarra (Leonor I, 1479), y de Gastón IV, conde de Foix.

A la muerte de este heredó las posesiones de la Casa de Foix en Francia (1472), ya que su padre había muerto dos años antes. A la muerte de su abuela Leonor (1479) recibió de esta la Corona de Navarra, pero durante su minoría de edad se hizo cargo de la regencia su madre, quien fue confirmada y jurada como regente por la Cortes de 1480. La regente hubo de hacer frente a las luchas entre agramonteses —que apoyaban al nuevo soberano— y beamonteses —que influidos por Fernando el Católico no lo aceptaban—, iniciadas en tiempos de Juan II de Aragón (1425-1479) y de Carlos, príncipe de Viana.

Magdalena intentó asegurar la paz en Navarra mediante la negociación con Fernando y la firma de una tregua entre las dos facciones (Aoiz, Navarra, IX-1479) destinada a un reparto pacífico de poderes; el acuerdo, sin embargo, quedó anulado debido al asesinato del mariscal Felipe de Navarra por el conde de Lerín, lo que condujo a un nuevo periodo de hostilidades.

Una vez coronado (Pamplona, 6-XI.1482) y durante su breve estancia en territorio navarro juró los fueros de Tudela (14-XII), reunió cortes en Olite (31-I) y prohibió a sus súbditos titularse agramonteses o beamonteses.

Fernando el Católico negoció con él el casamiento de su hija Juana la Loca, aunque este plan resultó fallido debido a la ascendencia que Luis XI tenía sobre la madre de Francisco. Esta, temerosa de los planes matrimoniales para su hijo —y también probablemente de las consecuencias de la guerra civil y de la frágil salud de su primogénito—, le hizo regresar al Béarn (II-1482) y proyectó su boda con Juana la Beltraneja.

Francisco, sin embargo, murió poco después del viaje al Béarn en el castillo de Pau; durante algún tiempo se especuló con la posibilidad de que hubiera sido envenenado y las sospechas recayeron principalmente sobre Fernando el Católico y en el conde de Lerín. Fue enterrado en la catedral de Lescar, pese a sus deseos expresos de ser inhumado en Pamplona, y le sucedió en el trono navarro su hermana Catalina I de Foix (1483-1518, casada con Juan de Albret, bajo la tutela de Magdalena.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, pág. 4208.