Ordoño IV de León

Datos biográficos

Dinastía: Astur-Leonesa
Rey de León: 958-960
Sobrenombre: el Malo
Fallecimiento: 962
Predecesor: Sancho I
Sucesor: Sancho I

Biografía

El Malo, el Intruso o el Jorobado. Hijo de Alfonso IV el Monje y de Oneca, hija de Sancho I Garcés de Navarra. Accedió al trono tras el derrocamiento de su primo Sancho I el Craso (956-958 y 960-966) a consecuencia de la conspiración fomentada por algunos magnates leoneses y gallegos y por el conde de Castilla Fernán González (932-970), que veía con preocupación las buenas relaciones entre Sancho I y su abuela, la poderosa reina madre Toda de Navarra.

Una vez derrocado Sancho I, que se vio obligado a refugiarse en la Corte navarra, los magnates y el propio conde castellano eligieron como nuevo rey, siguiendo la antigua fórmula electiva de la monarquía asturiana a Ordoño IV; además Fernán González le unió en matrimonio a su propia hija Urraca, viuda de su primo Ordoño III de León (951-956). La reina Toda buscó entonces la ayuda del califa Abderramán III, pariente suyo, al que solicitó apoyo militar y la resolución a los problemas de obesidad extrema que sufría Sancho I.

Una embajada de la que formaban parte la reina Toda, su hijo García II Sánchez de Navarra (925-970) y su nieto Sancho I se trasladó a Córdoba (958) y se entrevistó con el califa, quien accedió a sus peticiones —el dignatario judío Hasdai ben Saprut proporcionó una acertada dieta alimenticia para el rey Craso, mientras Abderramán III organizaba un contundente ejército— a cambio de la entrega por Sancho I el Craso de diez fortalezas defensivas en la línea del Duero.

La aceifa de Abderramán III penetró fácilmente por tierras leonesas, tomando Zamora (959) y León (960) y alzando de nuevo en el trono a Sancho I el Craso; mientras los apoyos de Ordoño IV en el interior de su reino se habían debilitado, al parecer a causa del difícil y sanguinario carácter del monarca, y los señores leoneses fueron reconociendo uno tras otro a Sancho I por lo que Ordoño IV, que había huido precipitadamente a Asturias, se vio obligado a trasladarse a Burgos, donde contaba aún con el apoyo de los castellanos.

Al Este, el ejército navarro atacaba a Fernán González, que acabó cayendo prisionero en las proximidades de Nájera; forzado por su cautiverio, retiró su apoyo a Ordoño IV y obligó al derrocado monarca a exiliarse a territorio andalusí. Después de una breve estancia en Medinaceli pasó a Córdoba, donde solicitó una audiencia (961) al nuevo emir al Hakam II (961-976), en la que pidió de este la misma ayuda que Sancho I había recibido de su padre Abderramán III.

Sancho I, que había roto el acuerdo con Abderramán III sobre la entrega de las diez fortalezas, se apresuró a entregarlas, sin duda preocupado por las posibles negociaciones entre ambos, por lo que Ordoño IV fue olvidado y murió al poco tiempo (962), seguramente en al misma Córdoba.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XV pág. 7353.