García I de Galicia

De Gran Enciclopedia de España

Mapa político del norte de la península ibérica hacia 1065:Mapa político del norte de la península ibérica hacia 1065

GARCÍA I, rey de Galicia (1042-1090; 1065-71/1072-73 ) [?-Casillo de Luna (León)]. Hijo de Fernando I de Castilla El Magno (1035-1065) y de Sancha de León —hija de Alfonso V de León—, y hermano de Sancho II de Castilla El Fuerte (1065-1072), de Alfonso VI de Castilla El Bravo (1072-1109), de Urraca y de Elvira. En virtud de la Curia Regia de 1063, por la que Fernando I dividió el reino entre sus hijos, García fue proclamado heredero de los territorios de Galicia y Portugal y de las parias de los reinos musulmanes de Badajoz y Sevilla.

Tras la muerte de su padre, adoptó el título de rey de Galicia y fue coronado y ungido como soberano en la catedral de Santiago de Compostela (La Coruña, 1066). Las crónicas de la época atribuyen al monarca escasas dotes de gobierno a causa de su formación eclesiástica y de su situación de inferioridad respecto a la mayor importancia de los reinos de sus hermanos, por lo que solicitó el apoyo y consejo de los obispos de Santiago; en un principio, su principal valido fue el obispo Cresconio, su preceptor, a quien sucedió (1067) el obispo Gudesteo. Tras la muerte de este (1069), García desempeñó su gobierno basándose en los consejos de los cortesanos, especialmente de un favorito llamado Vérnula, lo que provocó el descontento entre la nobleza, a la que disgustaba la condición de relativa inferioridad en que había quedado el reino de Galicia con respecto a los de Castilla y León.

Esta situación dio origen a la sublevación que, en 1070, organizó en Portugal el conde Nuño Menéndez, derrotado por el rey García en la batalla de Pertolini, en las proximidades de Braga. La victoria del monarca gallego fortaleció la posición de Vérnula en la Corte y contribuyó a aumentar el descontento de la nobleza, que en buena parte se marchó del reino o bien prestó su apoyo a los hermanos de García; desde la muerte de la reina Sancha, su madre (1067), estos últimos pretendían la reunificación del reino dividido en 1063, por lo que hacia 1071 concertaron una entrevista en Burgos para planear el destronamiento de García y el posterior reparto de su reino entre ambos.

Así, Sancho II acudió en busca de su hermano menor a Santarem, con el pretexto de prestarle apoyo en las operaciones de conquista del reino de Badajoz, que García había iniciado en los primeros meses de 1071 con el propósito de extender sus dominios territoriales por el Atlántico hacia el s. ; lejos de cumplir su ayuda, Sancho II hizo prisionero a García y lo encarceló en el Castillo de Burgos, tras lo que ocupó Galicia sin encontrar resistencia por parte de la nobleza y asumió la titularidad del reino (V-1071) que, en determinadas ocasiones, compartió con su hermano Alfonso, a quien correspondió parte del territorio de la Corona.

A García le fue permitido abandonar la prisión de Burgos para instalarse en la Corte de rey Mutamid b. Abbad de Sevilla. Tras la muerte de Sancho II (1072) y la proclamación de Alfonso VI como rey de Castilla y León, García abandonó Sevilla y se tituló nuevamente rey de Galicia; sin embargo, esta actitud no convenía a las pretensiones de hegemonía de Alfonso, quien deseaba asegurar su soberanía sobre los antiguos dominios de su padre, Fernando I. Aconsejado por su hermana Urraca y por Pedro Ansúrez, Alfonso solicitó una entrevista con su hermano, en el transcurso de la cual García fue hecho prisionero (13-II-1073) y encarcelado en el Castillo de Luna, donde permaneció hasta su muerte, aunque con tratamiento y honores de rey, tributados asimismo en la celebración de sus exequias, que tuvieron lugar en León

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, T. IX, pág. 4419.