Berenguer Ramón I de Barcelona

Datos biográficos

Conde de Barcelona: 1018-1035
Nacimiento: 1006
Fallecimiento: 31-III-1035
Predecesor: Ramón Borrell III
Sucesor: Ramón Berenguer I

Biografía

Conde de Barcelona, 1018-1035. Hijo único del conde Ramón Borrell III y de la condesa Ermessenda. Tenía unos doce años al morir su padre (1018), por lo cual este le dejó el condado en régimen de condominio con su madre. Ermessenda ejerció la tutoría y gobernó en más de treinta y dos castillos de los condados de Osona, Manresa, Urgel y Barcelona. A partir de 1023, habiendo alcanzado la mayoría de edad, el conde Berenguer Ramón el Corbat realiza actos de gobierno sin su madre, y se califica de conde y marqués, pero suele seguir firmando con su madre los actos en que ella está presente.

Berenguer Ramón I.Berenguer Ramón I.

Fue conde de Barcelona durante los años 1018-1035. Se había desposado en 1016 en Zaragoza con Sancha, hija de Sancho García de Castilla, el hecho de ser menor de edad no le permitió casarse hasta probablemente el año 1021. En los años 1021-1023 asoció a su mujer al gobierno; motivando conflictos entre su madre y su esposa que logró zanjar su tío Pedro, obispo de Gerona. Una vez hechas las paces, solo en dos ocasiones intervino Sancha, que le dio dos hijos al conde, Ramón Berenguer y Sancho, y falleció en 1027.

En este mismo año contrajo segundas nupcias con Guisla, hija del conde de Ampurias Hugo I, que le dio otros dos hijos: Guillem y Bernat. El obispo Pedro, al igual que el abad Oliva ejercieron poderosa influencia, y se puede decir que Berenguer Ramón prácticamente no gobernó, se dejó gobernar. El apodo político se debe a esta debilidad y sumisión en el ejercicio del poder.

La regente, condesa-madre doña Ermessenda confió la dirección de empresas militares en al Andalus a un aventurero normando, Roger de Toëny, y se rodeó de un reducido grupo de consejeros eclesiásticos (los obispos de Vic y Gerona) y de laicos de antiguo linaje (Besora, Orís, Gurb; Cabrera, Cervelló, Montcada, Cardona), con lo que probablemente contribuyó a una división de la aristocracia que alcanzó a la familia condal barcelonesa, donde al parecer, la regencia acabó con un conflicto entre Ermessenda y su hijo.

Después, en los años de gobierno de este conde, que se acercó al manto protector de Sancho III Garcés el Mayor de Pamplona, no se registraron acontecimientos políticos de relieve. La historiografía le recordará como un gobernante incapaz, y ciertamente si lo comparamos con su padre, fue incapaz de llevar a su nobleza al campo de batalla de la Península, si bien en 1025, concedió franquicias a los habitantes de Olérdola, para enajenarlos del posible apoyo al proceso de secesión, iniciado por Mir Geribert; también se las concedió a los habitantes de la comarca del Penedés para garantizar el poblamiento de estos territorios.

Este mismo año confirmó a los barceloneses y a todos los poseedores de tierras francas del condado de Barcelona la libre disposición de sus propiedades y franquicias, sustrayéndolas de toda jurisdicción que no fuera la condal, para favorecer el desarrollo de su comercio. Además mantuvo el límite de la zona fronteriza en el curso del río Gaià. La política pacifista del conde, privó a la nobleza de entradas de oro, de modo que esta se lanzó a la disgregación política, a la extorsión del campesinado y a la expropiación de la propiedad libre, actitud que desembocó en el proceso de enfeudar Cataluña.

De la concordia con Ermessenda (1023) surgió un gobierno tripartito que perduró hasta la muerte de Sancha (1026); durante su reinado se inició el proceso de unificación de Cataluña, cuyo corolario sería la convergencia en un haz único que coincida en la persona del conde de Barcelona. Solventó el contencioso que mantenía con Hugo I de Ampurias sobre los alodios de Ullastret, que fueron restituidos al condado de Barcelona; continuó con la repoblación de las fronteras occidentales.

En fecha incierta, entre 1018 y 1023 Berenguer firma un acuerdo con Armengol II de Urgel, primo suyo, mediante el cual este presta homenaje al primero y le jura fidelidad y ayuda. Cuatro barones del condado de Urgel garantizan con sus honores el acto de sumisión, a los cuales suma Armengol II en prenda los cinco castillos de Alós, Rubió, Montmagastre, Malagastre y Artesa que Armengol II tomaría en feudo de Berenguer Ramón. En contrapartida, Berenguer se compromete a no atentar contra la vida de Armengol II, ni contra sus bienes, y promete ayudarle en cualquier circunstancia, dándole en feudo el obispado de Barcelona, el castillo de Aramprunyà y otros honores en los condados de Barcelona y Gerona, por los cuales varios caballeros prestarán homenaje a Armengol II. Berenguer promete dar la espada Tizona a Armengol II, o 5.000 dirhemes, o 100 onzas de oro, o el equivalente en especies.

Esta espada permanece entre los bienes patrimoniales de la casa de Barcelona hasta 1090, fecha en la cual Berenguer Ramón II, prisionero del Cid, la entrega a este. La Tizona se convierte en el arma legendaria del Cantar del Cid Campeador. Berenguer Ramón I murió el 31-III-1035 en el Palacio Condal de Barcelona, poco antes de cumplir los treinta años de edad.

En vísperas de realizar un viaje a Roma había dictado testamento el 30-X-1032, por el cual dejaba a su primogénito, Ramón Berenguer I, los condados de Barcelona y Gerona; a Sancho, las zonas fronterizas al este del Llobregat con Olérdola y el Penedés, y al primer hijo de Guisla, Guillem, el condado de Vic-Osona. El menor, Bernat, no había nacido todavía. Ermessenda debía coordinar la política y gobernabilidad de estos territorios y asumió su papel con gran valentía y ecuanimidad.

RIU i RIU, Manuel, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol. VIII, págs. 45-46.