Munia o Mayor de Castilla

Datos biográficos

Condesa de Castilla: 1028-1035
Fallecimiento: 1066
Predecesor: García II Sánchez
Sucesor: Fernando I

Biografía

Reina de Pamplona por su matrimonio con Sancho III Garcés (1010) y condesa de Castilla tras la muerte de su hermano el infante García II Sánchez de Castilla (1009-1029). Era hija primogénita del conde Sancho I García y de su esposa Urraca Gómez Díaz de Saldaña y de Muniadonna Fernández y, a través de esta, nieta del conde Fernán González. Es probable que el último nombre de Mayor lo adoptara cuando su tía Mayor le transfirió (1025) las funciones políticas que se había reservado al menos sobre la Alta Ribagorza. Parece menos creíble que le fuese asignado, cuando, asesinado su joven hermano, el infante García II Sánchez de Castilla (1029), recayeron en ella los derechos de sucesión en el condado castellano y se quisiese entonces subrayar que, como primogénita, era mayor que el difunto y sus demás hermanas.

Imagen de la arqueta de LeireImagen de la arqueta de Leire.

Sus nupcias con el monarca pamplonés (1010) constituyen un dato concluyente sobre una relación personal privilegiada con el conde Sancho I García, el magnate hispano-cristiano entonces más prestigioso, aunque no conviene olvidar que era y nunca pudo pensar en ser algo más que un mandatario del rey de León en la gran circunscripción condal de Castilla.

Ambos cónyuges eran bisnietos de Fernán González, Munia a través de su abuelo paterno García Fernández y Sancho III el Mayor por su abuela paterna Urraca Fernández; los dos eran también tataranietos de Sancho I Garcés, Sancho por su bisabuelo paterno García II Sánchez y Munia por su bisabuela también paterna Sancha Sánchez. Sin embargo, y como era entonces habitual, no debió alegarse la nulidad matrimonial por el impedimento canónico del cercano parentesco entre los cónyuges.

Por lo demás, este enlace iba a tener una transcendencia inmediata entonces insospechada, aunque es indudable que desde mucho tiempo atrás semejantes lazos de parentesco, reiterada y crecientemente endogámicos, tendrían como trasfondo político la defensa del pueblo cristiano como gran proyecto común de todas las monarquías del Occidente europeo y, de forma mucho más viva, de las que habían surgido al clamor de la liberación de las tierras cristianas sometidas por el Islam. Quizás en concepto de arras asignó Sancho III el Mayor a su esposa Munia las rentas de sus honores o distritos del territorio aragonés, asignadas anteriormente a la reina Urraca, mujer del rey Sancho II Garcés Abarca.

E hipotéticamente también la nueva Reina tal vez aportó entre su ajuar un objeto de singular valor entre los que su padre el conde castellano podía haber ganado como botín o recompensa en su expedición cordobesa de 1009, la conocida arqueta de Leire, obra de sin igual finura y riqueza y la más valiosa de la eboraria cordobesa, delicadamente cincelada y fechada en el año 1005 por un equipo de artífices dirigidos por Faray en el taller de Madinat al Zahra para mayor honra de Abd al Malik, y ofrecida después y posiblemente por los propios monarcas a la abadía de San Salvador de Leire para servir como sagrado depósito de las reliquias de las santas mártires Nunilón y Alodia.

Amparándose en los derechos sucesorios de Munia, como nieta de Ava, esposa de Fernán González, y más directamente como sobrina de la condesa Mayor, Sancho III Garcés incorporó el condado de Ribagorza al reino pamplonés (1018-1025). También en nombre de su mujer, heredera de su hermano el infante García II Sánchez de Castilla († 1028-1029), ejerció dicho monarca las funciones condales en Castilla, donde había eventualmente intervenido en apoyo de su joven cuñado. Como antes su esposo el rey pamplonés, Munia fue inhumada en el panteón condal castellano de Santa María de Oña, fundado por sus padres.

En su matrimonio con Sancho el Mayor engendró al menos cuatro o quizá cinco vástagos varones, el primogénito García IV Sánchez, futuro rey de Pamplona, (nacido en 1011-1012), Fernando I (nacido en 1014-1015) y Gonzalo (nacido en 1016-1017), futuros reyes de Pamplona, Castilla-León y Sobrarbe-Ribagorza, respectivamente; más un Ramiro (nacido en 1013-1014) fallecido apenas cumplir los siete años de edad, así como un dudoso Bernardo. Conforme a la estrategia de imposición del nombre en la familia regia pamplonesa, para el primogénito legítimo y heredero del reino se había reservado en indicador García de su abuelo paterno cual correspondía dentro de su alternancia ya tradicional con Sancho.

La ascendencia materna se hace presente tanto en el nombre de Fernando como en de Gonzalo, por referencia sin duda en ambos casos al indicador completo de su tatarabuelo, el conde castellano Fernán González. La hija Jimena (nacida c. 1019), cuyo nombre remite a la madre leonesa de Sancho el Mayor, casaría en su día con el monarca leonés Vermudo III. No es preciso reseñar aquí los problemas y discordias que iba provocar la herencia castellana de Munia durante la siguiente generación.

MARTÍN DUQUE, Ángel, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXXVI, págs. 786-787.