García I de Castilla

Datos biográficos

Conde de Castilla: 970-995
Sobrenombre: el de las Manos Blancas
Nacimiento: 938
Fallecimiento: 29-VII-995
Predecesor: Fernán González
Sucesor: Sancho I García
Padre: Fernán González
Madre: Sancha
Consorte: Ava

Biografía

García I Fernández, el de las manos blancas, el de las manos bellas. Hijo de Fernán González y de Sancha de Pamplona (hija de Sancho I Garcés de Pamplona), y hermano de Urraca (esposa de Ordoño III de León, de Ordoño IV el Malo de León y de Sancho II Garcés Abarca de Pamplona), de Sancho, de Gonzalo, de Nuña, de García, de Pedro y de Nuño Fernández.

García FernándezMedallón del conde García Fernández.

Contrajo matrimonio (971) con Ava o Aba de Pallars, hija de Ramón II de Pallars y Ribagorza, de cuya unión nacieron Sancho I García el de los Buenos Fueros (conde de Castilla, 995-1017), Elvira (esposa de Vermudo II el Gotoso de León, 981-999, Gonzalo, Toda, Urraca y Oneca. Consiguió preservar el legado de su padre, heredado el 12-VII-970 tras la muerte de este (VI-970), fecha que ha sido considerada la de la independencia de Castilla de la casa condal de Lara.

En 972 recibió de los habitantes de Agusyn (Los Ausines, Burgos) la dehesa de la Lomba —en gratitud por haberles librado de la castellaría, (mantenimiento y construcción de castillos)— y prohibió a los pobladores de esta localidad, junto a los de Motubar de la Cuesta o de San Cebrián, Cueva (de Juarros), Coscorrita (de Juarros) y Castriello de Val y de Verrome), que cortasen leña en la dehesa que había concedido al monasterio de Cardeña (Burgos). Actuó de forma autónoma con relación a León, lo que no significó, según S. Moxó, una independencia jurídica.

En 973 envió, en colaboración con el conde de Monzón, Fernando Ansúrez, una embajada encabezada por el mozárabe Jamis b. Abu Celith, al califa de Córdoba al Hakam II; en ella garantizaba su sumisión, estrategia política que le permitía ganar tiempo para organizar una importante ofensiva y que además preveía la concesión de un fuero (974) a los pobladores de Castrojeriz (Burgos), en el que se recogía: la equiparación de los caballeros villanos con los infanzones y la exención del pago de las mañerías y de otras cargas; este hecho, a parte de haber sido utilizado como medio para ampliar la base social sobre la que afianzar su poder, ha sido considerado de trascendental relevancia para comprender el importante papel desempeñado por la caballería villana en la historia de Castilla.

En el verano de ese mismo año rompió la tregua y, tras haber intentado llegar a un nuevo acuerdo con al al Hakam II, haber atacado la plaza musulmana de Deza (Soria, 2-IX-974) en el valle del Henares y haber llegado hasta las inmediaciones de Medinaceli (Soria), reanudó los combates contra los musulmanes , dirigidos por el gobernador musulmán de Medinaceli Teman Ghalib, suegro de Almanzor. Al alcanzar Medinaceli y observar la fuerte defensa, se dirigió hacia Sigüenza (Guadalajara), último punto de la expedición, y a su regreso se enfrentó a uno de los caudillos musulmanes fronterizos, Mada b. Amril, al que venció.

Para detener la ofensiva musulmana, García I se coligó con Ramiro III de León (965-984) y con Sancho II Garcés Abarca de Pamplona (970-994), así como con los condes de Monzón, Fernando Ansúrez y de Saldaña, Gómez Díaz; se formó de este modo un ejército cristiano, compuesto por 60.000 hombres, que fue derrotado en Gormaz (Soria, 28-VI-975), plaza que acababa de fortificar al Hakam II. Después de que Ghalib invadiese Castilla, fue vencido por este en Langa de Duero (Soria), donde fue hecho prisionero; en 977 el amirí Almanzor consiguió deshacer la alianza sellada entre García I y Sancho II Garcés Abarca.

En 891 perdió, junto con el general Ghalib —que había pasado al bando cristiano después de haber encontrado la oposición del amirí— y los ejércitos navarros —al frente del gobernador del condado de Aragón, infante Ramiro el Curvo hijo de Sancho II Garcés Abarca— ante las tropas de Almanzor en las proximidades de la plaza de San Vicente (10-VII), cuya localización ha sido cuestionada.

Tuvo otra derrota, junto con Ramiro III y Sancho II Garcés Abarca, en la Batalla de Rueda (VIII-981), que comportó la renuncia a los castillos de Atienza (Guadalajara) y Sepúlveda (Segovia) y el repliegue de los contingentes al N. del río Duero. Durante la guerra (982) entre Ramiro III y Vermudo II por la Corona de León, puso fin a su alianza con Ramiro III tras la batalla de Portela de Arenas (985) en beneficio de Vermudo II, pero se mantuvo al margen de las disputas.

Las victorias conseguidas por Almanzor en León conllevaron una expansión de la influencia musulmana por tierras castellanas: entre 989 y 990 volvió a ser derrotado por Almanzor, quien obligó a García I a entregarle Osma (Soria) y a su hijo Abd Allah, que, después de haber conspirado contra Almanzor durante el sitio de Gormaz, había desertado y pedido refugio a García. Ante la negativa del conde a entregarle a Abd Allah, Almanzor organizó continuas razias que perduraron hasta que consintió en la petición, tras lo cual Abd Allah murió decapitado (8-IX).

Influyó en Vermudo II de León para que reanudase las hostilidades con Córdoba, y consiguió la reconciliación entre el rey y el conde de Saldaña, García Gómez, y la constitución de una nueva coalición cristiana. Perdió (17-VI-994) la fortaleza de San Estaban de Gormaz y Clunia en favor de Almanzor, quien había aprovechado el periodo de inestabilidad política generado como consecuencia de la rebelión protagonizada a finales de 994 ó principios de 995 por su hijo Sancho I García, instigado por su madre Ava, según la Crónica Najerense, y algunos destacados señores castellanos.

Las sucesivas mermas en sus posesiones que no obstaron para que continuase asediando determinadas zonas; así llevó a cabo varias razias por las proximidades de Medinaceli, en las que se encontraban tropas auxiliares de Saldaña y de León.

El 25-V-995, según los anales latinos, o el 19 de mayo según los historiadores musulmanes, fue víctima de una emboscada entre Landa de Duero y Alcózar, probablemente fraguada por su esposa Ava, en la que resultó herido, hecho prisionero y conducido provisionalmente a Medinaceli, desde donde pasó a finales de junio a Córdoba Crónica Najerense. Fue enterrado en la iglesia de los Tres Santos y posteriormente conducido al monasterio de Cardeña. A su muerte, su mujer Ava y su hijo Sancho I García asumieron conjuntamente el gobierno del condado.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo IX, págs. 4418-4419.