Ordoño I de Asturias

Datos biográficos

Dinastía: Astur-Leonesa
Rey de Asturias: 850-866
Nacimiento: 789
Fallecimiento: 850
Predecesor: Ramiro I
Sucesor: Alfonso III

Biografía

Hijo y sucesor de Ramiro I, nieto de Vermudo I el Diácono (788-791) y padre del futuro Alfonso III el Magno (866-910). Asociado al trono por su padre, quien lo envió como gobernador a Galicia en 847, fue el primer caso de la monarquía electiva asturiana en que el príncipe sucedía automáticamente en el trono a su progenitor sin intervención de la nobleza palatina. Tras consolidar de forma definitiva su poder en el interior del reino al someter una nueva revuelta de los vascones (h. 852) e impedir las incursiones normandas en la costa gallega (854, 858 y 866), inició la gran expansión territorial, culminada por su hijo Alfonso III, por las tierras semidesérticas del valle del Duero, expansión que convirtió al reino astur en una primera potencia peninsular.

Para ello se aprovecho de la complicada situación interna del emirato andalusí, resultado de las tensiones provocadas por revueltas independentistas de los colectivos mozárabes y muladíes, especialmente en el valle del Ebro, Toledo y Mérida. Fueron precisamente los muladíes de Toledo quienes solicitaron, tras deponer al gobernador mandado por el emir Muhammad I (852-866), la ayuda de Ordoño I, que envió un ejército al mando de su hermano Gatón, conde del Bierzo, que acabó siendo derrotado por las tropas del emir cordobés y del Banu Qasim Musa b. Musa, gobernador de Tudela y Zaragoza, en la batalla de Guadacelete (verano de 854).

Tras ese fracaso, la lucha de Ordoño I contra los dominios musulmanes se centró en el valle alto del Ebro, donde los Banu Qasim de Musa b. Musa, que habían logrado consolidar su relativa independencia en al Andalus, amenazaban seriamente la frontera oriental del reino —Álava y la naciente Castilla—, especialmente tras la construcción emprendida por Musa b. Musa de la fortaleza de Albaida (La Rioja), más tarde conocida como Albelda. Ordoño dispuso entonces una expedición de castigo, que sitió y arrasó la fortaleza (859).

Años antes había emprendido ya el salto definitivo a las tierras de nadie del S. de la Cordillera Cantábrica. Para ello, dispuso un cinturón defensivo formado por una serie de plazas estratégicas que tomó, amuralló y repobló, como primer paso para la posterior repoblación de aquellas tierras. En la Galicia meridional tomo Tuy, cuya repoblación corrió a cargo del conde Pedro, y Orense; en las campiñas burgalesas tomó Astorga (854), repoblada por el conde Gatón con gentes del Bierzo, y León (856), mientras que en la zona oriental del reino, en el naciente condado de Castilla, tomó y fortificó la antigua plaza fuerte visigoda de Amaya (860), cuya repoblación corrió a cargo del conde Rodrigo.

Vascones y cántabros en Castilla, galaicos y astures en el valle medio del Miño y el N. de Portugal, y astures, cántabros y también mozárabes emigrados desde al Andalus —especialmente de Toledo y Coimbra—, portadores de la cultura visigoda y mozárabe y de la tradición filosófica de San Isidoro de Sevilla, poblaron las campiñas leonesas y palentinas.

Las expediciones más atrevidas de Ordoño I fueron las que realizó, junto al conde Rodrigo, al S. del Sistema Central, que acabaron con la toma momentánea de las plazas de Coria (Cáceres) y Talamanca (Madrid), en el año 859. Ante la peligrosa expansión hacia el S. del reino astur, el emir Muhammad I ordenó poco más tarde unas nuevas expediciones de castigo. Así, en el año 860 se presentaba en Pamplona, y tres años más tarde, una poderosa aceifa, al mando de su hijo Abderramán y del general Abd al Malik operó en la zona alavesa; Ordoño I, que intentó atajarla en las cercanías del desfiladero de Pancorbo (Burgos), resultó derrotado.

En el año 865, una nueva expedición dirigida en esta ocasión por otro hijo del emir, al Mundir, penetró por el valle del Duero hasta las tierras del condado de Castilla; tras saquear las comarcas de La Bureba y la Lora, se dirigió hacia la fortaleza castellana de Salinas de Añana, que tomó y desmanteló, e inició el regreso a al Andalus. El conde Rodrigo salió a su encuentro; la batalla se entabló en las proximidades del desfiladero de la Morcuera (9-VIII-865), en las cercanías de Miranda de Ebro, y supuso una dura derrota para el ejército castellano, cuyas consecuencias fueron el retroceso de las fronteras cristianas en aquella zona y el freno al proceso repoblador.

Ordoño I siguió el ejemplo de su padre Ramiro I y asoció a su primogénito Alfonso, futuro Alfonso III, al trono (862), otorgándole además el gobierno de Galicia. Falleció el 27-V-866, al parecer aquejado de una profunda crisis de gota. Casó con Munia o Muña, de la que tuvo, además del primogénito Alfonso III, cuatro hijos más: Froilán, Nuño, Vermudo y Odoario, que conspiraron activamente contra su hermano Alfonso III durante su reinado.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XV págs. 7351-7352.