Sancho IV de Aragón, V de Navarra

Datos biográficos

Rey de Aragón: 1063-1094
Rey de Pamplona: 1076-1094
Fallecimiento: 1094
Predeceso en Aragónr: Ramiro I
Predecesor en Navarra: Sancho IV Garcés
Sucesor: Pedro I

Biografía

Sancho V en Pamplona —Sancho Ramírez—, 1076-1094. Hijo de Ramiro I de Aragón y de su primera esposa doña Ermesinda. La muerte de Ramiro I en la batalla de Graus conmocionó a la Cristiandad. El papa Alejandro II predicó (1063) una cruzada contra los moros aragoneses. Esta, mandada por Ebles de Roucy, conquistó Graus, y luego Barbastro (1064), que se volvieron a perder al año siguiente, muriendo en la defensa de esta ciudad el conde de Urgel Armengol, cuñado de Sancho Ramírez.

Representación del rostro de Sancho Ramírez de Aragón.Sancho Ramírez s. XII

En 1073 volvió Ebles de Roucy al frente de otra cruzada pontificia, pero no se conoce el resultado de la misma: probablemente debió fracasar antes de su llegada al territorio español. Posteriormente (1087), otra cruzada se puso a las órdenes de Sancho Ramírez para conquistar Tudela, pero, como las anteriores, también fracasó, ahora por disensiones internas; entre los cruzados venía Enrique de Borgoña y Raimundo, conde de Amous, que pasaron a la corte castellana de Alfonso VI, donde casaron con hijas del monarca.

La reconquista durante el reinado de Sancho Ramírez tiene tres objetivos definidos: La expansión por la Hoya de Huesca, por los cursos de los ríos Gállego y Cinca, y por las Bárdenas. Conquistó Corbins y Pradilla (1080); asoló las tierras de Lérida y Zaragoza (junio, 1083), que se volvió a perder, Ayerbe (1083); redujo Graus (Abril, 1083) y dio la batalla de Piedra Pisada (Navidad, 1083); conquistó Arguedas (abril, 1084), Secastilla (1084), y dio las batallas de Tudela y Morella (1084); fortificó Alquézar (1085) y atacó Zaragoza (1086); edificó el monasterio de Montearagón (mayo, 1089), cerca de Huesca; conquistó Monzón (junio, 1089), juntamente con su hijo Pedro; y en 1090 recibió tributos del rey musulmán de Huesca.

En ese mismo año fue a Toledo a ayudar a Alfonso VI contra los Almorávides y a poblar Estella; edificó el Castellar (1091), sobre Zaragoza. Para completar el cerco sobre Huesca, fortificó Abiego (1091), Labata y Santa Eulalia la Mayor (1092), poblando Luna en 1094. En el verano de este año asentó sus ejércitos sobre Huesca, siendo muerto el día 4 de junio por la saeta disparada por un ballestero musulmán. Sancho Ramírez ayudó a Sancho IV Garcés, rey de Pamplona, cuando Sancho el Fuerte de Castilla invadió el reino navarro (1067). Los aragoneses derrotaron a los castellanos en Viana, huyendo el monarca castellano. Estas luchas constituyen la conocida Guerra de los Tres Sanchos.

En junio de 1076 sucedió en el trono de Pamplona a su primo hermano Sancho IV Garcés de Peñalén, que había sido asesinado por sus hermanos. Sancho Ramírez entró por Ujué y llegó a Pamplona, mientras que Alfonso VI se apoderaba de la Rioja y pretendía ocupar Navarra. Surgen diferencias entre estos dos monarcas que las zanjan posteriormente, enviando Sancho Ramírez a su hijo el infante Pedro, el futuro rey Pedro I, al frente de un ejército, a combatir contra los almorávides en la batalla de Sagrajas (1086).

Sancho Ramírez mantuvo activas relaciones con Roma. En la primavera de 1068 se presentó ante el papa Alejandro II, encomendándose a él personalmente, acto de devoción y puramente individual que tuvo muchas consecuencias. El legado pontificio Hugo Cándido, que había gestionado la idea del monarca a Roma, consiguió introducir el rito romano, en marzo de 1071, en los monasterios de San Juan de la Peña, San Pedro de Loarre y San Victorián, puestos por el monarca bajo la protección de la Santa Sede, con lo que se desligaban de toda potestad civil o secular.

El papa Gregorio VII, sucesor de Alejandro II, presionó sobre Sancho Ramírez para que terminase de instaurar el rito romano en todos los monasterios e iglesias de sus tierras. Sancho Ramírez, por influjo papal, recluyó al obispo de Jaca, Sancho, en el monasterio de San Juan de la Peña (1075), e hizo consagrar obispo a su hermano García (1076-1086), que restauró la vida canónica e introdujo en su diócesis el nuevo rito, prescindiendo del hispánico.

En 1076, Sancho Ramírez arrojó de la sede de Roda al obispo Salomón, que se refugió en el cenobio catalán de Santa María de Ripoll, haciendo consagrar en dicha sede a Raimundo Dalmacio, que siguió el ejemplo de su colega jacetano, tras algunas dificultades, que terminaron en 1092 con la instauración de la vida canónica en la iglesia diocesana.

En el reino de Pamplona, Sancho de Peñalén se había opuesto a la mutación del rito. Después de la incorporación de este reino a la corona de Sancho Ramírez, Frotardo, abad del monasterio francés de Saint-Pons de Thomières, colocó (1083) en la sede iruñesa al obispo francés Pedro de Roda, y en el abadiato de San Salvador de Leire al también francés Raimundo, que consiguieron la mutación del rito y la introducción de las reglas de San Agustín y cluniacenses en sus respectivas iglesias.

Durante el pontificado de Urbano II, el rey de Aragón y Pamplona, Sancho Ramírez, infeudó su reino (1-VII-1089), que la Santa Sede tomó bajo su protección, así como al rey y sus hijos, por un canon anual de quinientos mancusos. Esta infeudación continuó a lo largo de los reinados de los monarcas del s. XII, llegando hasta el XIII.

En junio de 1085, Sancho Ramírez entregó a su hijo Pedro los condados de Sobrarbe y Ribagorza, elevados a la categoría de reinos para que se ocupase al mismo tiempo de dirigir la política exterior de toda la monarquía. De ahí que en julio y septiembre de 1086, el rey infante Pedro I aparezca luchando en tierras de Tortosa, y que poco después acudiese a la batalla de Sagrajas al frente de las tropas de Aragón. Con Sancho Ramírez comienza la expansión aragonesa (1093) por el Levante español, apoderándose entonces de la posición de Culla, en la actual provincia de Castellón de la Plana.

Sancho Ramírez contrajo dos matrimonios. El primero con una hija, cuyo nombre no se conoce, del conde de Urgel, Armengol el Peregrino. De este matrimonio nació únicamente el futuro rey Pedro I. Del segundo matrimonio, con doña Felicia de Roucy, tuvo a Fernando, muerto prematuramente, a Alfonso (el futuro Alfonso I) y a Ramiro, conocido después con el nombre de Ramiro II el Monje. Sancho Ramírez se caracteriza por su religiosidad y prudencia.

UBIETO ARTETA, Antonio, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, págs. 579-580.