Sancho II Garcés Abarca

Datos biográficos

Conde de Aragón: 970-994
Rey de Pamplona: 970-994
Conde efectivo de Aragón: 943-970
Predecesor en Aragón: Andregoto
Predecesor en Pamplona: García II
Sucesor en Aragón: García III
Sucesor en Pamplona: García III

Biografía

Hijo primogénito y sucesor de García II Sánchez de Pamplona (925-970) y de Andregoto Galíndez, hija del conde Galindo Aznar II de Aragón (893-929. Al disolverse el matrimonio de sus padres, Sancho rigió bajo la tutoría de su padre y de Fortuna Jiménez, el condado de Aragón. Parece también que colaboró con su hermanastro, Ramiro Garcés (hijo mayor de García II Sánchez y su segunda esposa Teresa), en la defensa de las fronteras del reino ante los musulmanes del valle medio del Ebro.

En 962, su padre concertó su matrimonio con una hija del conde Fernán González de Castilla (932-970), Urraca, por entonces casada con Ordoño IV el Malo de León, como una de las condiciones que el conde castellano hubo de aceptar para que el rey navarro lo liberara —lo mantenía preso desde que lo capturó en Cirueña (La Rioja) un año antes, como resultado de su colaboración con las tropas cordobesas que auparon al solio leonés al destronado Sancho I el Craso.— Accedió al gobierno del reino a la muerte de su padre, quien había dispuesto que, si bien la corona debía pasar a su primogénito Sancho, el territorio de Viguera (valles medio y bajo de los ríos Leza e Iregua, en la Rioja) debían instituirse como reino feudatario del de Pamplona en la persona de su hermanastro Ramiro Garcés.

Sus primeras acciones diplomáticas se encaminaron a mantener la paz ante el poderoso califa al Hakam II (961-976). Para ello, mandó dos embajadas a Córdoba en el verano de 971, la primera al frente del abad Bassal y del juez de Nájera, Velasco, y la segunda con su primo hermano Jimeno Garcés, y otras dos en el otoño de 973. Esas buenas relaciones se truncaron en 975, cuando decidió participar en una coalición junto a leoneses y castellanos, que dirigida por Ramiro III de León y su tía Elvira, —a la sazón, prima de Sancho—, fracasó en el sitio de Gormaz (Soria, 2-V-975) ante el gobernador de Medinaceli, Galib; los navarros además fueron derrotados por Abderramán III, caid de Zaragoza en Estercuel (Ribaforada, Navarra).

No obstante, en 978, una nueva expedición conjunta de castellanos y navarros logró tomar Gormaz y Atienza (Guadalajara). Muerto al al Hakam II y coronado como califa el débil Hisam II, surgió el enfrentamiento entre el veterano general Galib y su yerno, el por entonces ascendente Almanzor, por su poder interno en el califato. Mientras Ramiro III otorgaba su apoyo tácito a Almanzor, navarros y castellanos prestaron sus tropas a Galib; ambas fuerzas se enfrentaron definitivamente en las llanuras de Atienza (10-VII-978), donde murió el viejo general —Galib peleó con valor pero murió de una caída de caballo y su cabeza y la mano con su anillo fueron presentados a Almanzor, que desde aquel día (8-VII-981) tuvo en sus manos todos los poderes del estado.—

En las escaramuzas posteriores, Ramiro Garcés de Viguera encontró la muerte en Torrevicente (Retortillo de San Vicente, Soria). Los episodios bélicos contra los musulmanes culminaron en Rueda, Valladolid, en 983, cuando una nueva coalición de Ramiro III, que no contaba sino veinte años, García I Fernández de Castilla y Sancho II Garcés, fue de nuevo derrotada por Almanzor.

Las tropas de este habían arrasado la comarca de Zamora, destruyendo por centenares monasterios, aldeas y alquerías. Los aliados presentaron batalla en Rueda. Las tropas califales, mandadas por el omeya Abdállah, arrasaron y los cristianos fueron completamente desechos y sus tropas pasadas a cuchillo. Simancas cayó en poder de los musulmanes y su población cristiana fue exterminada. Quizá convencido de la imposibilidad de hacerle frente, Sancho decidió pactar con el hayib, a quien ofreció como esposa a una de sus hijas, que se convirtió al Islam y tomó el nombre de Abda; de ese enlace nacería Abderramán Sanchuelo, al que Hisam II nombró su heredero.

Lo cierto es que, durante el resto de su reinado, Almanzor respetó el suelo navarro, mientras sus ejército saqueaban los reinos cristianos de la Península, desde Santiago de Compotela a Barcelona; en 993, Sancho II Garcés viajó todavía a Córdoba a presentar sus respetos al califa y a su yerno, y al año siguiente envió una embajada al frente de su hijo Gonzalo.

En el ámbito interno, favoreció la investigación historiográfica y compilatoria de los scriptoria monacales riojanos de San Martín de Albelda y San Millán de la Cogolla (fundación suya), donde, bajo su reinado, se compiló el Liber Iudiciorum y se realizaron numerosos cánones conciliares. también fundó el cenobio de San Andrés de Cirueña (La Rioja) y benefició con donaciones a los de San Salvador de Leyre (Navarra) y San Juan de la Peña (Huesca) donde fue enterrado. También asistió a la solemne fundación (978) del infantado de Covarrubias (Burgos) por el conde García I Fernández de Castilla y su esposa Ava.

De su matrimonio con Urraca de Castilla (932-970), Sancho tuvo a su primogénito y sucesor, García III Sánchez de Pamplona y Aragón (994-1000); a Ramiro, muerto en 992, y a Gonzalo, que al parecer, pudo haber regido el condado de Aragón en vida de su padre.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo XIX, págs. 9465-9466.