Ramiro II de Aragón

Datos biográficos

Rey de Aragón: 1134-1157
Sobrenombre el Monje
Nacimiento: 1086
Fallecimiento: 1157
Predecesor: Alfonso I
Sucesor: Petronila
Padre: Sancho IV Ramírez
Madre: Felicia de Roucy
Consorte: Inés de Poitou

Biografía

Conde de Ribagorza. Obispo de Roda-Barbastro. Ramiro II el Monje fue el tercer hijo de Sancho IV Ramírez, sucedió a su hermano Alfonso I. Destinado a la vida religiosa, profesó en la abadía languedociana de Saint Ponç de Thomière hasta 1109 ó 1111, en que posiblemente fue nombrado abad de Sahagún y luego obispo de Pamplona (1115). Pasó después a San Pedro el Viejo de Huesca (1130), y en 1134 fue elegido obispo de Roda-Barbastro.

La Campana de HuescaEl cuadro recrea el momento final de la leyenda de la Campana de Huesca, cuando el rey Ramiro II de Aragón mostró a los nobles de su reino las cabezas cortadas, y dispuestas en forma de campana, de los principales nobles que habían desafiado su autoridad.

A la muerte de Alfonso I se coronó en Jaca, acción que le acarreó una triple oposición: tuvo que enfrentarse a García V Ramírez, nieto de Sancho IV Garcés, al que algunos nobles proclamaron rey en Navarra; a Alfonso VII de Castilla, que, alegando sus derechos como bisnieto de Sancho III Garcés el Mayor, se apoderó de Caesaraugustanum y se tituló rey en Zaragoza ante la mayoría de los monjes languedocianos, partidarios de que Ramiro II le prestara vasallaje; y, finalmente a la Santa Sede, que, de acuerdo con el testamento de Alfonso I, exigía que el reino fuese entregado a las órdenes militares.

Esta oposición y la de la mayoría de los nobles aragoneses obligaron a Ramiro II a buscar refugio en Ribagorza y en Cataluña, mientras, Alfonso VII de Castilla aliado a García V Ramírez de Pamplona, al que había infeudado Zaragoza, le declaraba la guerra. Según la tradición, Ramiro II, al recuperar sus estados, ejecutó a los principales nobles rebeldes y colgó sus cabezas de la campana de la catedral de Huesca, como advertencia al resto de la nobleza.

El matrimonio de Ramiro II con Inés de Poitiers (1136) y el nacimiento de la heredera Petronila decidieron al rey castellano a buscar la paz con el aragonés (al que restituyó Zaragoza) y concertar el matrimonio de su hijo Sancho con aquélla; esta cláusula no fue aceptada por la nobleza en Aragón, que negoció la boda de Petronila con Ramón Berenguer IV de Barcelona (1137), aconsejados por el senescal de Cataluña Guillém Ramón, tronco de la casa de Moncada.

Poco después, el monarca abdicó en su hija y entregó a su yerno el gobierno de sus estados, conservando él solamente los honores de realeza. De esta manera, al unirse en manos de un gran príncipe mediterráneo, tan rico y tan dinámico, con el reino aragonés, en que se contenían tan potentes energías, se formó una confederación, cuyo poderío creciente hacía imposible todo intento de superioridad castellana.

Su yerno, Ramón Berenguer IV de Barcelona fue quien solucionó el problema sucesorio con las órdenes militares. Ramiro II se retiró a San Pedro el Viejo y conservó hasta su muerte el título de rey.

VARIOS AUTORES, Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo III pág. 1159.