Juan I de Aragón

Datos biográficos

Rey de Aragón: 1387-1395
Rey de Mallorca, Valencia y Cerdeña y Córcega
Duque de Atenas y Neopatria
Conde de Barcelona, Rosellón y Cerdaña
Sobrenombre: el Cazador
Nacimiento: 1350
Fallecimiento: 1395
Predecesor: Pedro IV
Sucesor: Martín I
Dinastía: Casa de Aragón
Padre: Pedro IV
Madre: Leonor de Sicilia
Consorte: Marta de Armañac
Consorte: Violante de Bar

Índice

Introducción
Revueltas en Cerdaña
Expedición a Sicilia
Arborea, Atenas y Neopatria
El reinado

Introducción

Hijo de Pedro IV el Ceremonioso y Leonor de Sicilia. Nació el 27-XII y, al año siguiente, su padre le dio el título de duque de Gerona, que más tarde se elevó a principado anexo a la primogenitura de Aragón. Fue su preceptor don Bernardo de Cabrera, consejero del rey.

Retrato imaginario del rey Juan I de Aragón.Retrato imaginario del rey Juan I de Aragón.

En 1370 casó con Juana de Valois, hija de Felipe IV de Francia, que falleció en Beziers cuando se dirigía a la corte de Aragón. El 6-V-1372 se celebraron nuevos esponsales de don Juan con Matha de Armanyach, que murió prematuramente en octubre de 1378.

Pedro IV pensó entonces en anexionar el reino de Sicilia a la corona de Aragón, concertando el matrimonio de su primogénito con María, hija y heredera de Fadrique III, pero la obstinación del infante a favor de Violante, hija de Roberto, duque de Bar, echó por tierra los proyectos del Ceremonioso. El 2-II-1380 se celebró en Montpellier, el tercer enlace del duque de Gerona, no obstante la fuerte oposición del rey, reflejada en los versos que dirigió, con este motivo, a su hijo.

Mon car fill, per Sent Antoni / Vos juram quets mal consellant / Como laxats tal matrimoni / en queus dan un bon regnat / E que haiais altre fermat / En infern ab lo dimoni.Bofarull, Los condes de Barcelona, vindicados, Barcelona, 1836, t. II, pág. 288.

Juan I heredó el trono el 5-I-1387, hallándose gravemente enfermo, por lo que nombró lugarteniente a su hermano Martín. Se mostró en extremo cruel en la persecución contra su madrastra, Sibilia de Fortiá, a la que achacaba las desavenencias que había tenido con su padre en los últimos años de su reinado. Incoó proceso contra ella y su hermano Bernardo, asignando los bienes de la reina viuda a Violante de Bar, y condenó a muerte a algunos de sus partidarios. Por gestiones del cardenal de Aragón, como legado del Papa, Sibila salió de prisión y se le asignó una renta de veinte mil sueldos anuales.

De acuerdo con el testamento de su padre, Juan I convocó en Barcelona una junta con objeto de decidir la adhesión del reino de Aragón a uno de los dos pontífices —Cisma de la Iglesia—, inclinándose esta, después de detallada información, por Clemente VII, y a su muerte, por Benedicto XIII.

Revueltas en Cerdaña

Sigue en este reinado la rebelión de Cerdaña, apoyada por el conde de Armanyach, cuyas fuerzas, mandadas por su hermano Bernardo, invadieron Cataluña por el Ampurdán, salieron a su encuentro Gilabert de Cruilles, gobernador del Rosellón y frey Martín de Lihorí, castellán de Amposta. Los franceses sitiaron Besalú, que fue defendido por don Bernardo de Cabrera, venciendo a los enemigos frente a Navata. Cuando el rey, desde Gerona, se preparaba para salir a campaña, las fuerzas de Armanyach, regresaron a Francia (1390).

Expedición a Sicilia

Pedro IV había concretado el 24-VII-1380 el matrimonio de su nieto Martín el Joven, hijo del duque de Montblach, con María, reina de Sicilia. La boda se celebró en 1390. Como en este reino algunos barones habían proclamado rey a Luis de Durazzo, a quien el Papa había dado la investidura, el infante don Martín preparó una armada y acompañó a su hijo y a su nuera a tomar posesión de la isla.

La flota, al mando de Bernardo de Cabrera y de Berenguer de Cruilles, salió de Portfangós en marzo de 1392. Los expedicionarios desembarcaron en Trápani, de cuya ciudad se apoderaron el día 24. El 18 de mayo cayó Palermo y, seguidamente buen número de villas y ciudades; pero una fuerte reacción de los insulares dejó considerablemente reducido el territorio fiel al rey Martín. Bernardo de Cabrera, para ayudarle, empeñó su patrimonio, mientras la duquesa de Montblach, María de Luna, enviaba socorros desde Cataluña.

En 1394, salió una nueva expedición del reino de Aragón al mando de Pedro de Maza y Gilabert de Cruilles, y, poco después, una tercera a las órdenes de Roger de Moncada. La revuelta fue dominada, y Martín el Joven y la reina María pudieron gobernar la isla.

Arborea, Atenas y Neopatria

El 8-IV-1388, Juan I ratificó el tratado de paz firmado en Cáller, el 24 de enero de dicho año, con los Arborea, pero, al año siguiente, Leonor de Arborea comenzó de nuevo la lucha. El 1-I-1390 fue liberado de su prisión Brancaleón d´Oria, que seguidamente se puso al frente del movimiento de independencia logrando apoderarse de casi toda la isla. Juan I propuso pasar a ella personalmente al frente de una expedición de socorro, pero una vez más venció la inercia del rey, y nada se hizo cf. la documentación publicada por Girona y Llagostera, Itinerari del rey en Joana, en Estudis Univertitaris Catalans, Barcelona, 1929, págs. 166-180, y 1930, págs. 41-47. La guerra siguió con suerte diversa durante muchos años.

A principios de enero de 1387, la ciudad de Atenas había caido en manos de Nerio Acciajoli. El castillo de Neopatria se rindió en 1390, perdiéndose poco después los demás restos de la dominación catalana en Grecia. Los ducados de Atenas y Neopatria se anexionaron algún tiempo más tarde, a la corona de Sicilia.

El reinado

Juan I se mostró favorable a las aspiraciones de su pueblo y acogió con interés la lucha de los payeses de remesa contra los malos usos. También se interesó por la abolición de la esclavitud. Castigó a los instigadores y autores de la matanza de judíos que, iniciada en Sevilla, se extendió a Barcelona y otras ciudades del reino en 1351.

La influencia de Violante del Bar aseguró las relaciones con Francia durante este reinado. A las guerras de Castilla, en tiempo de Pedro IV, había seguido la calma. Respecto a Navarra, se trató el matrimonio del hijo de Juan I, el infante don Jaime, niño todavía, con Juana, hija de Carlos III de Navarra. El 19-V-1396 murió el rey de Aragón en una cacería. Según el Manual de Novells Ardits, de Barcelona

Mori lo rey en Johan ixent de Torroella e vinent per son cami cançant. E fou descalvat en lo cami on li vench lo mal e ans que fos a Gerona mori i fo-hi portat mort.Archivo Municipal de Barcelona, vol. I, pág. 57.

Sus restos fueron llevados a Barcelona y depositados en la Seo de esta ciudad, trasladándose después al monasterio de Poblet. Los dictados que la Historia ha designado a Juan I, el Cazador, el Descuidado, el Amador de toda gentileza, reflejan exactamente el carácter de este monarca.

Ilustrado en ciencias y letras, bibliófilo y lector entusiasta, aficionado a los clásicos, versado en astrología y alquimia, inició en Cataluña la obra del renacimiento, impulsado por su gran amigo Juan Fernández de Heredia, gran maestre de los Hospitalarios. Bernat Metge, en el Somni pone en boca del rey las siguientes palabras:

Jo m´adelitava molt mes que no debia en caçar e escoltar amb gran pler xandres e ministres, e molt donar e despendre a cercar a vegades —axi con fan comunament los grans senyores— en quina manera poguera saver algunes coses esdevenidores per tal que les pogues preveure e ocorrer.(Somni, Barcelona, 1924, pág. 69).

La pasión del rey por la música y la poesía hizo que reuniese en su corte los mejores juglares y trovadores. Merced a la influencia de Violante de Bar, que introdujo en Aragón el refinamiento y el lujo de la casa de Francia, la corte aragonesa fue una de las más fastuosas de Europa, hasta el extremo de que las Cortes de Monzón de 1388 tuvieron que preocuparse de refrenar los gastos de la casa real.

En esta mismas Cortes, el brazo militar, celoso de la privanza de doña Carroza de Vilaragut, favorita de la reina, presentó una cédula contra esta dama, en la que se le acusaba de faltas a la moral, viéndose el rey obligado, en vista del escándalo promovido, a separarla de palacio. Juan I descuidó notoriamente el gobierno de sus reinos y no supo aprovechar la paz de sus estados en beneficio de sus súbditos.Rovira y Virgili, Historia Nacional de Cataluña, Barcelona, 1926, t. V, págs. 285-402.

De su matrimonio con Matha de Armanyach nacieron los infantes don Jaime, don Juan, don Alfonso y doña Leonor, que murieron niños, y la infanta Juana, que casó con Mateo, conde de Foix; de su tercera esposa, Violante de Bar tuvo a don Fernando, que murió en 1389; doña Violante, que casó con Luis II, duque de Anjou, que se tituló rey de Nápoles, Jerusalén y Sicilia, y doña Juana, que murió en 1396.cf. Roca, El rey don Juan I, l´aymador de las Gentilesa, Barcelona, 1929).

JAVIERRE, Áurea, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo F-M, págs. 567-568.