Alfonso III de Aragón

Datos biográficos

Rey de Aragón: 1285-1291
Rey de Valencia
Rey de Mallorca
Conde de Barcelona Rosellón y Cerdaña
Sobrenombre: el Liberal
Nacimiento: 1265
Fallecimiento: 18-VI-1291
Predecesor: Pedro III
Sucesor: Jaime II
Padre: Pedro III
Madre: Constanza II de Sicilia

Biografía

El primogénito de Pedro III y Constanza de Sicilia, descendiente de Alfonso II, Pedro el Católico y Jaime I. Fue nombrado heredero al trono en 1276 y los problemas de su corto reinado, comenzado en 1285, estuvieron centrados en la posesión de Sicilia y en la oposición de la nobleza aragonesa. Cuando recibió la Corona el monarca se encontraba junto a la expedición de Mallorca, enviada por Pedro III para luchar contra su hermano Jaime, feudatario de la isla. Alfonso III logró entrar en Palma y en Ibiza, donde recibió homenaje de fidelidad el 12-XII-1285.

Retrato Alfonso III el Liberal s. XV por Jaume Mateu y Gonçal PerisRetrato Alfonso III el Liberal, s. XV por Jaume Mateu y Gonçal Peris, Museo Arte de Cataluña.

La coronación en Zaragoza se produjo en los comienzos del año siguiente y el nuevo monarca decidió preparar entonces la expedición a Menorca, donde se rindió el rey musulmán Ibn Hazam el 2-I-1287. Gobernó la isla de Sicilia, antes de ser rey, durante las ausencias de su padre, pero el conflicto se internacionalizó al participar en el dominio de la isla el Pontificado, la casa francesa de Anjou y los reinos de Francia, Castilla y Mallorca. Carlos de Salerno, hijo de Carlos de Anjou, fue hecho prisionero por Pedro III, lo que trajo consigo la amenaza, por parte de los franceses, sobre el valle de Arán, Aragón y Gerona, ciudad que fue conquistada por Felipe III de Francia.

Sin embargo, la postura beligerante de los aliados franceses solo fue posible con la ayuda de Jaime de Mallorca, quien permitió a los ejércitos franco pontificios atravesar los territorios del Rosellón y por la actitud de Sancho IV de Castilla, quien no acudió a ayudar al rey aragonés. A pesar de ello pudo enfrentarse al ejército del rey mallorquín en el Ampurdán, en 1286 y 1288.

Después de invadir las islas Baleares y de que los franceses fueran derrotados en Coll de Panissards, Alfonso III firmó con Francia y con el papa Nicolás IV la paz de Canfranc el 26-X-1288, con la mediación de Eduardo I de Inglaterra. Con este acuerdo, Alfonso III se comprometió a poner en libertad a Carlos de Salerno a cambio de dos rehenes, sus hijos Roberto y Luis, de 23.000 marcos de plata y 7.000 más como hipoteca de las posesiones catalanas de Gastón de Bearne.

El príncipe de Salerno quedó obligado a llevar a cabo las treguas entre Aragón y Sicilia y a obtener del papa la revocación de la investidura del rey de Aragón, realizada por el papa Martín IV a Carlos de Valois. Roma y Francia no cumplieron lo acordado, por lo que se hizo necesario firmar el tratado de Brignoles, o de Tarascón, el 19-II-1291, entre el monarca aragonés, Carlos de Salerno y el papa Nicolás IV.

Alfonso III se comprometió a ir a Roma para que le fuera levantada la excomunión, pagar un censo de treinta onzas de oro a la Iglesia, realizar una cruzada en Tierra Santa y procurar la salida de Sicilia de los partidarios de Jaime. Por otra parte se instó a Nicolas IV a ejecutar sus compromisos anteriores y a reconocer el señorío de Alfonso III sobre Mallorca. Este pacto resultó también insufuciente y cuatro años después, tras la muerte del rey de Aragón, las partes implicadas tuvieron que llegar al acuerdo de Agnani.

Al surgir las batallas internas por la sucesión monárquica en el reino de Castilla, El Liberal apoyó al infante los infantes de la Cerda, a quien coronó en Jaca como rey de Castilla (1288) en contra de las aspiraciones de Sancho IV. A cambio, el nuevo soberano cedió al aragonés el reino de Murcia, aunque el traspaso no llegó nunca a ser efectivo. La oposición aragonesa formada por la nobleza, mesnaderos, caballeros e infanzones de Aragón, Valencia y Ribagorza, no olvidó nunca el gesto de Alfonso III al tomar el título de rey sin haber jurado los fueros y llegó a ofrecer la Corona a Carlos de Valois.

El monarca concedió a sus opositores el privilegio de la Unión, el 28-XII-1287, conjunto de preceptos en detrimento del poder real y en beneficio global de la oposición nobiliaria, sobre todo en lo referente a la legislación y posesión territorial. Inclía, entre otros compromisos, el del rey ante aragoneses y valencianos de no ejecutar ni prender a nadie sin el consentimiento de las Cortes y de no embargar la propiedades rústicas sin sentencia del Justicia Mayor.

La concesión fue potenciada por sucesivas Cortes hasta su anulación por Pedro IV el Ceremonioso, quien otrogó al rey el certum auxilium a cambio de su renuncia al exercitum vel cavalcatam. El monarca aragonés instauró en las Cortes de Monzón (1289) el juicio de purga de taula, procedimiento por el que los oficiales públicos debían exculpar o reparar purga las equivocaciones cometidas y someterese a un juicio determinado en el que estaban obligados a tenir taula (tener mesa), es decir, a responder ante cuantos se consideraban perjudicados por sus acciones. La purga de taula fue instituida en Cataluña y realizada por Pedro III en las Cortes de Barcelona de 1283.

Alfonso III el Liberal falleció sin lograr contraer matrimonio con Leonor de Inglaterra, hija de Eduardo I. Dejo en su testamento, dictado el 2-III-1287, los estados de Aragón a su hermano Jaime, rey de Sicilia, y la isla mediterránea al infante Fadrique.

VARIOS AUTORES. Gran Enciclopedia de España, Ed. Enciclopedia de España, 2003, tomo II, págs. 501-502.