Liga Santa 1511-1516

Datos históricos

Fecha: 1511-1516
Conflicto europeo

La Coalición

Fracasada la Liga de Cambray (1508) al firmar el papa Julio II la paz por separado con Venecia, temeroso de la creciente preponderancia de Francia y España, decidió el rey francés Luis XII continuar la guerra contra Venecia y sus nuevos aliados, ayudado indirectamente por el emperador Maximiliano I. Fernando el Católico prefirió tomar el partido italiano, y en octubre de 1511 se firmaba la llamada Santa Liga, en la que participaban el Papa, Venecia y España, a la que Julio II otorgó la investidura del reino de Nápoles.

Los franceses iniciaron la ofensiva; iban mandados por el joven de veintidós años, pero ya gran general, Gastón de Foix, hermano de Germana, la nueva esposa del Rey Católico. Conquistaron Brescia y atacaron Rávena, donde el 10 de abril de 1512 se dio una gran batalla. Los ejércitos de la Santa Liga que iban mandados por nuestro virrey en Nápoles, don Ramón de Cardona, fueron completamente derrotados, pero Gastón de Foix murió en la lucha. Los franceses no consiguieron sacar partido de tan gran victoria, y agrupadas de nuevo la fuerzas de la Liga, mediante el acuerdo de Malinas (20 de febrero de 1513), en el que entraron Inglaterra y los suizos, aunque ya sin contar con Venecia que se pasó a Luis, perdieron la batalla de Novara (junio de 1513). Esta vez los aliados no desperdiciaron la ventaja que su victoria les había proporcionado, y procedieron a la ocupación de Milán, restableciendo al hijo de Ludovico el Moro, Maximiliano Sforza.

Para combatir al Papa favoreció Luis XII, apoyado por Maximiliano, un concilio cismático en Pisa, inaugurado el 5 de noviembre de 1511, trasladándose después a Milán y que pretendió deponer a Julio II. Enfrente convocó Julio II un concilio legítimo, que se reunió en Letrán el 10 de mayo de 1512 y excomulgó al rey de Francia y a sus seguidores, lo que dio pretexto a Fernando el Católico para la conquista de Navarra.

Florencia, al ser sustituido el usurpador Soderini, gonfaloniere o jefe de la república florentina, y restaurados los Médicis, pasó también a formar parte de la Liga Santa, en la que colaboró eficazmente al subir al Pontificado, a la muerte de Julio II, el hijo de Lorenzo el Magnífico, Juan de Médicis, que tomó el nombre de León X. Aprovechándose de la precaria situación francesa, Enrique VIII desplazó un ejército a España para ayudar a su suegro Fernando en la conquista de Navarra y otro a Francia para atacar a Luis XII, desde Calais, en su propio territorio.

En Picardía se dio la batalla de Guinegate, conocida también con el nombre de las Espuelas, por lo mucho que en ella corrió la caballería francesa ante las tropas inglesas y españolas (1513). Los suizos, que no perdían ocasión, invaden Francia y ocupan Dijon, mientras los venecianos son estrepitosamente derrotados en Vicenza (7 de octubre de 1513). La situación pasó a ser tan desesperada para Luis XII que empezaron las negociaciones para un acuerdo.

A fines de 1513 renunció Luis XII a su conciliábulo de Pisa y reconoció el Concilio de Letrán. Hubo que comprar a los suizos por un cuantioso rescate; Enrique VIII se retira después de conseguir la plaza de Tournay y 10.000 ducados, comprometiéndose el viejo Luis a casarse con María, la hermana del rey inglés. A León X, ya temeroso ante los continuos éxitos de Fernando, fue fácil convencerle, y con el Rey Católico se ajusta una tregua en Orleans (marzo 1514). España había confirmado su posición en Italia y lograba la total unión con la anexión de Navarra. Fernando el Católico podía sentirse satisfecho al disolverse la Santa Liga.

O. A.-C., Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, págs. 1040-1042.