Paz de Augsburgo

Datos históricos

Fecha: 1555
Conflicto: Liga de Smalkalda

El Tratado

Agotado Carlos I por los esfuerzos que suponía una doble guerra contra Mauricio de Sajonia, jefe del partido protestante, y Enrique II de Francia, decide poner fin a ambas, lo que se consigue mediante la firma de la paz de Augsburgo con los protestantes, y la de Vaucelles (1556) con el monarca francés.

Las cláusulas principales de la paz de Augsburgo son:

    1. Reconocimiento de la libertad de conciencia y culto, pero no plena, sino sometiéndola al principio «Cujus regio, ejus religio», según el cual los súbditos debían estar sometidos a la religión de su príncipe, obligándose a emigrar al que no la aceptara
    2. Reconocimiento en favor de los príncipes alemanes de las tierras de dominio eclesiástico que habían sido secularizadas.
    3. Se establecía la cláusula de las reservas eclesiásticas «relativa a las secularizaciones y se fijaba que todo príncipe eclesiástico que en el futuro abrazara el protestantismo, renunciaría a todos los bienes temporales que pudieran corresponderle en orden a su dignidad. Esta cláusula fue el origen de las funestas guerras de religión.

La paz de Augsburgo dividía a Alemania en dos bandos: fue un momentáneo remedio religioso-político, pero, a la larga, acabaría por convertir al Imperio en el centro de las luchas de las potencias europeas a lo largo de toda la primera mitad del siglo XVII.

ALONSO-CASTRILLO, Álvaro, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, pág. 409.