Batalla de Trafalgar

Datos históricos

Fecha: 21-X-1805
Localización: Trafalgar
Bando 1 España y Francia
Bando 2 Gran Bretaña

Desarrollo de la contienda

Librada el 21 de octubre entre la flota inglesa, al mando de Nelson, y la flota aliada hispano francesa, a las órdenes de Villeneuve y de Gravina, constituyó una victoria resonante para los marinos británicos, que en la memorable jornada perdieron a su heroico jefe.

Auguste Mayer en 1836 representa al BucentaureAuguste Mayer en 1836 representa al Bucentaure recibiendo una andanada del HMS Sandwich

Napoleón, que proyectaba el desembarco en Inglaterra, ordenó a Villeneuve que saliese de Tolón para unirse en Cádiz con las unidades de Gravina, y, con el fin de desorientar a los ingleses, las dos escuadras se dirigieron hacia las Antillas. Después deberían tomar rumbo a la costa de Bretaña en Francia, para apoyar las operaciones de desembarco de los franceses en tierra inglesa.

Nelson, sabedor de que habían zarpado las flotas hacia el Atlántico, salió en persecución de sus enemigos, cruzando de abril a junio de 1805 dos veces el océano sin encontrar barcos de guerra españoles y franceses. El 22 de julio se hallaba la flota aliada a la altura de las costas gallegas, cuando fue avistada por una división inglesa - compuesta de 21 barcos— al mando del vicealmirante Calder; Villeneuve no se decidió, a pesar de su superioridad, a presentar combate frente a Finisterre, pero los ingleses, aprovechando una densa niebla, apresaron a dos barcos españoles, el San Miguel y el Firme, evitando una batalla de más envergadura, cuyas consecuencias no podían prever.

Este choque, fatal para los franco españoles, hizo cambiar todo el plan primitivo de las empresas napoleónicas,Villeneuve no se dirigió a Brest, como le había ordenado el emperador, sino que buscó refugio en Cádiz (20-VIII). Napoleón, obligado por esta inesperada maniobra de Villeneuve a modificar todos sus proyectos bélicos, destituyó al almirante. Este, sin embargo, haciendo caso omiso de la destitución, se lanzó a la búsqueda de Nelson, para demostrar que no temía al almirante inglés. Hallábase este ya con sus naves en aguas andaluzas, cuando el 20 de octubre se divisaron ambas flotas en las proximidades del cabo Trafalgar.

Villeneuve contaba con unos 40 barcos: cinco fragatas y 33 navíos, más algún buque auxiliar. La flota de Nelson constaba aproximadamente de las mismas unidades. Villeneuve dividió su flota en un núcleo de 28 barcos, bajo su mando inmediato, y otro de 12, a las órdenes de Gravina, que se llamó división de observación.

Los ingleses, en cuña, avanzaron para desbaratar la formación de los aliados. Inició el ataque el Victory, donde se hallaba Nelson, dirigiéndose de frente contra el francés Bucentaure y el español Santísima Trinidad, que rechazaron al almirante; este reanudó el ataque con el apoyo de otros dos barcos, empleándose contra el Redoutable —cuyo fuego hirió mortalmente a Nelson—, y el frente hispano francés quedó roto. El mando inglés fue asumido por Collingwood, comandante del Royal Sovereign, que aceleró la destreza maniobrera; obtuvo una rotunda victoria sobre la flota aliada; alcanzando la noticia de aquella aún a Nelson cuando agonizaba.

Según el testimonio de los vencedores, los marinos aliados combatieron con extraordinario heroísmo, en particular los españoles. España perdió barcos y marinos ilustres: Churruca murió en el San Juan, Alcalá-Galiano sucumbió en el Bahama, Gravina recibió heridas tan graves que murió a consecuencia de ellas, y en el Neptuno fue también herido de consideración Cayetano Valdés; se hundieron tres barcos españoles, y otros tres los apresaron los ingleses, mientras cuatro encallaban en la costa; solo cinco, maltrechos, llegaron a puerto.

Los franceses perdieron al contralmirante Magon, entre otros jefes, y Villeneuve fue hecho prisionero. Le concedieron la libertad, y de regreso en Francia, cuando iba camino de París, abrumado por el desastre sufrido, se quitó la vida en Rennes, el 13 de abril de 1806.

PUENTE O´CONNOR, Alberto de la, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, pág. 798-799.