Cien Mil Hijos de San Luis

Datos históricos

Fecha: 1822
Bando 1 España y la Constitución 1812
Bando 2 Francia y Fernando VII

Orígenes del conflicto

El miedo de las monarquías absolutas europeas ante el triunfo del constitucionalismo en España en 1820, por un lado, y razones de política interior en la Francia posnapoleónica, por otro, deciden al gobierno de París a enviar un ejército a la Península que se encargaría de acabar con el proceso revolucionario español, tal como habían decidido en el Congreso de Verona (X-XI-1822) Rusia, Francia, Austria y Prusia. Tras el envío de notas diplomáticas exigiendo a Madrid que dejase en suspenso la Constitución (I-1823), notas que el gobierno de Evaristo San Miguel rechazó por ser una injerencia en asuntos internos, los embajadores de esas potencias salieron de España.

El 28 de enero el rey Luis XVIII anunció ante sus Cámaras que cien mil franceses estaban dispuestos a marchar invocando al Dios de San Luis, para conservar en el trono de España a un nieto de Enrique IV, y se preparan cinco cuerpos de ejército en los Pirineos. Mandados por el duque de Angulema —que llevó como lugarteniente al general conde de Guileminot—, los 95.000 soldados franceses y algunas unidades de realistas españoles, como la del conde de España, entrarán en el Bidasoa y Roncesvalles (7-IV-1823), y por Cataluña dos semanas más tarde.

Estos hombres dirigidos por generales como Oudinot, Molitor, Hohenlohe y Moncey, habrán de combatir con ochenta mil soldados de los cuatro cuerpos del ejército español., a cuyo frente estaban Ballesteros, Espoz y Mina, La Bisbal y Morillo. Los acontecimientos fueron muy distintos a los de la primavera de 1808; muchos de los que se habían levantado contra los franceses entonces apoyaban ahora la invasión. Apenas encontró Angulema resistencia organizada, salvo en algunas plazas fuertes y en Cataluña.

El príncipe francés avanzó rápidamente por Vitoria, Burgos, Aranda y Somosierra, hasta llegar a Madrid el 23-V; protegían sus alas Oudinot por Valladolid y Segovia, y Obert por Logroño, Calatayud y Guadalajara. El general conde de La Bisbal se entregó sin combatir. Otras tropas se dirigían desde Bilbao hasta Asturias y Galicia, donde se produjo la defección de Morillo, aunque Quiroga resistió en la Coruña hasta agosto. El 22 de junio ya estaban los franceses en Sevilla, y el 20 de agosto frente a Cádiz —y ahora apoyados por varios barcos de guerra— en disposición de atacar la ciudad, donde se refugiaron los diputados con un Fernando VII al que el gobierno había suspendido en sus regias prerrogativas.

El general Ballesteros, que venía retrocediendo desde Valencia, fue batido en Campillo de Arenas (entre Granada y Jaén) el 28-VII. Rafael del Riego, símbolo del Trienio Liberal, fue derrotado y se refugió en Arquillos (Jaén), en donde fue delatado y capturado (14-IX). Cuando se preparaba el ataque sobre Cádiz llegó al cuartel general francés la noticia de la pronta llegada del rey; el 1-X desembarcaba en El Puerto de Santa María Fernando VII y se iniciaba otro periodo de reinado absoluto. Un mes más resistieron los veintidós mil soldados y catorce mil milicianos nacionales que en Cataluña mandaban Mina y Evaristo San Miguel, las últimas ciudades en rendirse fueron Barcelona y Tarragona (1-XI) y Cartagena y Alicante (5-XI). Hasta septiembre de 1828 no salieron los últimos soldados del ejército francés..

CEPEDA GÓMEZ, José, Enciclopedia de Historia de España, dirigida por Miguel Artola, Ed. Alianza Editorial, 1991, tomo V Diccionario temático, pág. 249.