4ª Guerra-Francia s.XVI

Índice

La Guerra 1541-1544
Paz de Crespy 1544

La Guerra

El problema de Milán seguía sin solucionarse, y, al conceder el emperador la investidura del ducado a su hijo Felipe II (1540), la guerra se hizo inevitable. El pretexto fue el asesinato de los enviados franceses Fregoso y Rincón, cuando iban camino de Constantinopla, ordenado en el Milanesado por el marqués del Vasto. Enrique VIII de Inglaterra se unió a Carlos V y cruzó el canal.

Francisco I organizó varios ejércitos: el duque de Vendôme invadió Artois y Flandes (julio 1542): hacia Cleves avanzó Martín van Rossem, mientras el duque de Orleáns penetraba en Luxemburgo. El ataque de otro ejército francés, que, con el Delfín al frente, entró en el Rosellón, fracasó ante Perpiñán (1542). El rey cristianísimo se había aliado con los turcos: Solimán el Magnífico llegó hasta Viena, y, en el Mediterráneo, Barbarroja, unido al duque de Enghien, se apoderó de Niza, invernando ambas flotas unidas en Tolón.

El emperador logró subsidios, juntó tropas e inició la ofensiva contra el duque Guillermo de Cleves, aliado de Francia; al frente de su ejército conquistó Düren y Juliers, el duque imploró perdón y renunció a Güeldres y Zutphen. En el Sur, el duque Enghien derrotó al marqués del Vasto en Cerisoles (abril 1544), pero esta victoria no tuvo resultados tangibles.

Asegurada la neutralidad de la Liga de Esmalcalda en la Dieta de Espira (1544), Carlos invadió Francia: tomó Saint-Dizier y avanzó entre el Marne y el Mosa. El ejército francés se retiraba sin presentar batalla. Pasó el emperador por Epernay y, sin atacar al ejército del Delfín, continuó sobre Chateau Thierry y Soissons (septiembre 1544). Enrique VIII no imitó sus movimientos, y permaneció sitiado en Boulogne. Cuando todas las ventajas eran de Carlos V, se firmó la paz en Crespy (Crêpy) en 1544.

CANO SINOBAS, José Luis, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo F-M, pág. 277.

Paz de Crespy 1544

Los últimos sucesos de la cuarta guerra entre Carlos V y Francisco I habían sido favorables a Carlos, quien, después de haber vencido al duque Guillermo de Cleves, invadió Francia en julio de 1514. Los avances de las tropas imperiales fueron ininterrumpidos, y la meta del emperador parecía ser la misma ciudad de París, en acción de conjunto con su aliado Enrique VIII de Inglaterra.

En septiembre, Carlos estaba ante Meaux; el pánico en París fue enorme al conocerse la noticia. Pero inexplicablemente, quizá para tener las manos libres en Alemania y porque Enrique VIII no se había movido de Boulogne, se afianzaron las negociaciones de paz entre Carlos y Francisco. Comenzaron de una manera firme por medio del almirante de Francia Annebault, celebrándose las conferencias en Saint Amand: «todo venía a constituir una combinación de Cambray y Aigues Mortes» Brandi, C., Carlos V..., Madrid, 1943, pàg. 429. El 10 de septiembre se llegó a una conclusión efectiva.

En primer lugar se incluían las estipulaciones del tratado de Madrid (1526) y de la paz de Cambray (1529); unión contra los turcos y restitución por ambas partes de todo lo conquistado desde la tregua de Niza (1538). Carlos V mostró su deseo de terminar de una vez con la cuestión del Milanesado por el compromiso de casar con el entonces duque de Orleáns a su hija María, o a una de sus sobrinas, que llevaria en dote el ducado. La muerte de Orleans, en septiembre de 1545, libró al emperador de cumplir su compromiso (Merriman, Carlos V, el emperador... Buenos Aires, 1940, pág 195. En Crespy se estipuló también un tratado secreto por el cual el rey de Francia prometía al emperador su ayuda para solucionar la cuestión religiosa en Alemania y devolver al duque de Saboya sus Estados Brandi, op. cit., pág. 431. El 18 de septiembre de 1944 se firmó el tratado. y el 19 fue jurado por los dos monarcas.

CANO SINOBAS, José Luis, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo A-E, pág. 1021.