Guerra de la Pragmática Sanción

Datos históricos

Fecha: 1741-1748
Bando 1: España, Francia, Prusia
Bando 2: Gran Bretaña Sacro Imperio, Austria, Rusia

El conflicto

Llamada también guerra de la Sucesión de Austria. Es la que se produjo en Europa al poco de morir Carlos VI, emperador de Alemania, quien por el acta llamada Pragmática Sanción (1713) y su adicional (1742) dejó heredera del trono a su hija mayor, María Teresa, por no tener descendencia masculina.

No obstante hallarse reconocidos los derechos de aquella por los Estados europeos más importantes, Carlos Alberto de Baviera, casado con María Josefa, hija del emperador José I, que antecedió en el solio imperial a su hermano Carlos VI, nunca los quiso reconocer, alegando que eran de su pertenencia. En vista de esta actitud, también alegaron supuestos derechos sobre territorios imperiales Otras potencias: Sajonia sobre Silesia y Moravia, Francia sobre los Países Bajos, España sobre parte del norte de Italia, Cerdeña sobre Milán, aunque ninguno de los Estados reclamantes parecía dispuesto para la guerra.

Pero el ataque victorioso contra Silesia llevado a cabo por Federico de Prusia (Mollwitz, 10 de abril de 1741), que se había mostrado amigo y casi aliado de Maria Teresa, decidió a los demás. Se firma el pacto de Wymphenburgo entre Francia, España y Baviera (18 de mayo) y la guerra se extiende por Alemania , Italia y los Países Bajos, luchando a favor de la hija de Carlos VI —que al morir su padre tomó el título de reina de Hungría y Bohemia— Inglaterra y Cerdeña.

Poco después promueve Maria Teresa la gran movilización de los magiares y es elegido regente su esposo Francisco de Lorena. Los franceses ocupan Westfalia y Linz, tomando después Praga el ejército franco bávaro (25-XI-1741), cuya victoria eleva a emperador a Carlos Alberto, quien toma el nombre de Carlos VII (12-II-1742): al tomarse antes Praga, había sido proclamado rey de Bohemia. Pero los austriacos mandados por Khevenhueller, reconquistan Linz, se apoderan de Munich, asolan Baviera y están a punto de caer sobre Praga, hechos que motivan el tratado de paz de Breslau (11-VI-1742), por el cual los prusianos primero y los sajones después se retiran de la lucha contra Maria Teresa, recibiendo Prusia la Silesia.

Tuvieron los franceses, las órdenes de Belle Isle y no obstante el intento de ayuda de Maillebois, que abandonar Praga al año de haberla conquistado. En 1743, con los éxitos de Maria Teresa y la derrota de los franceses en Dettingen por los ingleses y austriacos, Francia se halló en situación apurada y el tratado de Worms (1743) hizo entrar en la guerra contra los Borbones al rey de Cerdeña. Pero el segundo Pacto de Familia (1743) le oponía las tropas españolas y napolitanas.

Desconfiando a su vez del tratado de Worms, en el verano de 1744 Federico de Prusia vuelve a atacar a los austriacos, que ahora luchan en alianza con los sajones (tratado de 1743), y luego de ocupar Praga, obtiene señalados triunfos en las acciones de Hohenfriedberg y Zarov (1744). Muerto Carlos Alberto (20-I-1745), su hijo suscribía el tratado de Füssen, y poco más tarde Austria, Prusia y Sajonia firmaron el de Dresde, que confirmó Silesia a Prusia, siendo reconocido como emperador Francisco de Lorena (Francisco I, 15-IX-1745).

La guerra prosiguió con los franceses y españoles en Italia y los Países Bajos, España había intervenido en la guerra, impulsada por Francia, mediante el citado Pacto de Familia, y por el deseo de Isabel Farnesio de conseguir un trono en el norte de Italia para su hijo don Felipe, ya que Parma había tenido que ser abandonada por Carlos III al conseguir el trono de Nápoles; además había otra causa muy importante, la rivalidad con Inglaterra, con la que España ya se hallaba en guerra desde 1739 (Oreja de Jenkins, Guerra de la).

Por dicho Pacto intentaba España recobrar Gibraltar y Menorca, obtener para el infante don Felipe, además de Parma, Placencia y Guastalla, el Milanesado; asegurar a don Carlos en Nápoles y poner fin a las ventajas comerciales concedidas a Inglaterra en Utrecht. En 1742 ya había un ejército español en Italia, mandado por el conde de Montemar, y ocupó Módena, pero tuvo que retirarse a la frontera de Nápoles; el rey de Cerdeña mantuvo una actitud ambigua para ganar tiempo y Carlos III en Nápoles se vio obligado por los ingleses a declararse neutral.

Sustituido Montemar por Gages, atacó a los austríacos en Campo Santo, cerca de Bolonia (1743), sin éxito definitivo y también hubo de retirarse. En 1743 se decidió el rey Carlos Manuel a entrar en la guerra al lado de María Teresa por el mencionado tratado de Worms y se replicó con el Pacto de Familia. Por la defección del rey de Cerdeña se decidió invadir sus Estados y Lombardía, contando con la alianza de Génova (tratado de Aranjuez, junio de 1745).

El infante don Felipe y el príncipe de Conti con un ejército franco español cruzaron los Alpes con terribles dificultades y con prodigios de valor, pero fracasaron ante la plaza de Cuneo, debiendo volver a atravesar los Alpes en invierno (1744). En cambio el general austríaco Lobkowitz fracasó en la sorpresa de Velletri, hacia Nápoles, derrotado por Gages y Carlos III (agosto de 1744). Don Felipe se apoderó de Niza y la escuadra franco-española, bloqueada en Tolón por la inglesa, había logrado romper el bloqueo (1744).

Carlos Manuel de Saboya fue vencido en Bassignano por Maillebois y Gages (27-IX-1745) y don Felipe con Gages entró en Milán, proclamándose rey (20-XII). Pero las disensiones entre el ejército franco español y la epidemia de peste que empezó a castigarlo minaron hasta tal punto su moral y energía que no pudieron resistir a las reforzadas tropas del imperio, sufriendo la terrible derrota de Piacenza, con pérdida de más de 12.000 hombres (VI-1746). Sin embargo, reconquistaron y se mantuvieron en Génova, a pesar de haber llegado a ella los austríacos y de ser bloqueada por los ingleses, merced a la ayuda de los naturales y el gran espíritu de resistencia del duque de Bauffers.

En cuanto a los Países Bajos, los soldados franceses obtuvieron señalados triunfos en las acciones de Montenoy (11 de mayo de 1745), con la conquista de gran parte de Bélgica; Raucoux (11 de octubre de 1746) y Lawield sobre los holandeses (2 de julio de 1747), ganadas por el mariscal de Sajonia, general de Luis XV. También se había ayudado al pretendiente al trono inglés Carlos Eduardo Estuardo, pero que fue vencido en Culloden (1746).

Se había luchado igualmente en América, donde los anglo norteamericanos tomaron la fortaleza francesa de Louisbourg en la isla de Cabo Bretón (1745), pero fracasaron en un intento de conquista del Canadá; en 1746 fue destruida una flota francesa que intentaba la reconquista de Cabo Bretón y Acadia.

Dos desastres navales sufrió Francia, en 1747 ante el cabo Finisterre y el mismo año cerca del mismo lugar, que la anularon por mar. Asimismo se luchó en la India entre franceses e ingleses. Acordado el cese de hostilidades al iniciarse el otoño de 1748, pocos días después se suscribieron las condiciones definitivas de paz en Aquisgrán, y el tratado que lleva este nombre puso fin a la guerra de la Pragmática Sanción. Austria perdía territorios, pero ganaba cohesión y aseguraba la dinastía, que conservaba la corona imperial; Prusia se había revelado como una gran potencia militar.

Se había debilitado a última hora el Pacto de Familia y se vislumbraba la reversión de alianzas, característica de la guerra de los Siete Años, aliándose Austria y Francia, las enemigas tradicionales, contra Inglaterra y Prusia. Como los problemas restantes seguían sin resolver, en especial el del predominio colonial entre Inglaterra y Francia, ni había habido una victoria decisiva de uno de los bandos, la paz se consideró en el fondo como una tregua hasta la próxima contienda que solucionara en forma más definitiva la situación de las grandes potencias.

VEGA,José y EZQUERRA, Ramón, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo N-Z, págs. 316-318.