Batalla de Muret1213

Datos históricos

Fecha: 12-IX-1213
Localización: Muret
Bando 1 El reino de Francia
Bando 2 El reino de Aragón

Desarrollo de la contienda

Ramón VI, conde de Tolosa, casado con la infanta Leonor de Aragón, pidió apoyo a su cuñado Pedro II el Católico para contener la fuerzas de Simón de Monfort, caudillo de la cruzada contra los albigenses, que habían invadido el mediodía de Francia. Después de varias entrevistas con los legados pontificios y con el jefe de los cruzados, que no dieron el resultado apetecido, Pedro de Aragón tomó bajo su protección a los condes de Tolosa, Foix y Comenge, y pasó con sus fuerzas a la Galia meridional.

Plan de la Batalla de Muret, 13 de septiembre de 1213, Francia.Plan de la Batalla de Muret, 13 de septiembre de 1213, Francia.

El encuentro entre las armas aragonesas y los cruzados tuvo lugar el 12-IX-1213, frente a Muret. La batalla empezó por un infructuoso ataque de los aliados a una de las puertas de la ciudad. Poco después tuvo lugar la ofensiva de Simón de Monfort. Los cruzados se dividieron en tres cuerpos. El primero cargo sobre los aliados y penetró en las líneas catalanoaragonesas y tolosanas, siguiendo la misma táctica el segundo.

En la carga de caballería dada por Simón de Monfort, sucumbió Pedro II el Católico con muchos de sus caballeros. El rey, en lugar de colocarse en la retaguardia, luchó en la segunda línea de combate, después de cambiar sus armas con las de uno de sus caballeros. Dice la Crónica de Jaime I que la mayoría de los caballeros que acompañaban al rey huyeron.

En todos los relatos de los cronistas aparece manifiesta la imprudencia del rey. Simón de Monfort atacó seguidamente a los tolosanos, que tras corta resistencia huyeron, lanzándose después contra la infantería que atacaba Muret, en la que causaron muchas bajas. Parte del ejército vencido se lanzó al Garona, tratando de alcanzar la flota, pero muchos de ellos perecieron ahogados. Terminada la batalla, Simón de Monfort se dirigió al lugar donde había caído el rey, y bajando del caballo lloró ante sus restos.

La Crónica de Jaime I dice que los aliados no supieron disponer el orden de la batalla, ni marchar unidos, sino que cada uno combatió por su lado. En la derrota de Muret, una buena parte de la responsabilidad del desastre recae sobre la persona del monarca aragonés Rovira y Virgili, Historia Nacional de Catalunya, Barcelona, 1928, t. IV, páginas 488-494.

ÁUREA, Javier, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo F-M págs. 1170-1171.