Catalina I de Navarra

Catalina I de Foix, también conocida como Catalina de Navarra (1468 – Mont-de-Marsan, 12 de febrero de 1517), desempeñó roles destacados como reina de Navarra, condesa de Foix y Bigorra, y vizcondesa de Béarn y Castellbó.

Biografía

Nacida como la hija menor de Gastón de Foix, príncipe de Viana, y de Magdalena de Francia, hermana del rey Luis XI.

Reina de Navarra y Matrimonio con Juan de Albret

La muerte prematura de su hermano mayor, Francisco Febo (1483), la llevó a convertirse en reina de Navarra bajo la tutela de su madre, Magdalena de Francia. Su tío, Juan de Foix, segundo en la línea de sucesión, basándose en la Ley Sálica, disputó el trono entre 1483 y 1492, reavivando la Guerra Civil de Navarra entre beaumonteses y agramonteses.

Ante las tensiones por el trono de Navarra, Magdalena de Valois optó por casar a Catalina, de tan solo 15 años, con Juan de Albret, perteneciente a una familia noble en el oeste de Gascuña. La ceremonia tuvo lugar el 14 de junio de 1484 en Orthez; no obstante, la coronación en Pamplona se pospuso hasta 1494 tras la firma de un tratado de paz con Luis de Beaumont, conde de Lerín, y Fernando II de Aragón. A pesar de estos esfuerzos, el matrimonio no ganó el respaldo total de los partidos navarros, generando incluso divisiones entre los beamonteses y agramonteses. La madre de Catalina, Magdalena, falleció en 1495. De esta unión nacieron catorce descendientes, muchos de ellos en suelo navarro, destacando la relevancia de Navarra en el conjunto de los territorios bajo el reinado de Juan III de Albret y Catalina I de Foix.

Catalina de Foix desempeñó un papel activo en el gobierno del reino de Navarra, residiendo principalmente en este territorio desde su coronación hasta la invasión militar de 1512. Desde Navarra, dirigió políticamente sus vastos dominios. Además, fue el lugar de nacimiento y crianza de la mayoría de sus hijos hasta el momento de la conquista.

En 1498, se produjo la expulsión de los judíos de Navarra, aunque los motivos exactos permanecen desconocidos. Resulta intrigante, tanto como el hecho de que en 1494, Catalina acogió a judíos expulsados de Castilla y Aragón, sin que existan indicios de alguna ordenanza de expulsión.

La muerte de su hija Magdalena en Medina del Campo en 1504, como rehén de Fernando el Católico, desencadenó nuevas hostilidades entre los monarcas navarros y el conde de Lerín (1506–1508).

Las tensiones políticas con Luis XII de Francia persistieron hasta 1512, ya que el rey francés respaldaba los intereses de Gastón de Foix, primo de Catalina. A pesar de las buenas relaciones previas entre Catalina y la reina Isabel la Católica hasta la muerte de esta última en 1504, y del apoyo de Catalina a Felipe el Hermoso-Juana la Loca (reyes de Castilla) y al emperador Maximiliano I de Austria, las relaciones entre la Casa real de Navarra y la Casa real de Francia fueron conflictivas a partir de 1507, generando incluso una situación de guerra jurídica.

La muerte de Gastón de Foix en Rávena en 1512 cambió el curso de las relaciones, llevando al rey francés a buscar un acercamiento a los reyes de Navarra, como se reflejó en el tratado de Blois.

Fernando II confiscó el Vizcondado de Castellbó y envió al Duque de Alba a conquistar el Reino de Navarra en 1512, argumentando supuestas negociaciones para casar a su primogénito, Enrique, Príncipe de Viana, con una hija de Luis XII de Francia y la firma del tratado de Blois. El 25 de julio, Fadrique de Toledo ocupó Pamplona, forzando a la familia real a huir y buscar refugio en Bearne.

El 23 de marzo de 1513, las Cortes de Navarra proclamaron a Fernando II de Aragón «Rey de Navarra». En 1515, las Cortes de Castilla aceptaron la separación de la Corona de Navarra de la Corona de Aragón, uniéndose a la Corona de Castilla.

Los intentos posteriores de Catalina y Juan de Albret por recuperar su reino fueron infructuosos; solo su hijo logró reinar efectivamente en Baja Navarra o Ultrapuertos en 1530, debido al replegamiento del rey Carlos I de España por la dificultad en controlar la zona.

Homenajes

Se rinde homenaje a Catalina de Foix en Zizur Mayor (Navarra) con el Colegio Público Catalina de Foix, aunque la dedicación de una avenida en Pamplona generó controversia y fue finalmente revertida en 2019, quedando solo la Ronda de Catalina de Foix.