Cardenal Fernando de Austria

Datos biográficos

Eclesiástico y Militar: Cardenal infante
Nacimiento: 16-V-1609
Fallecimiento: 9-XI-1641

Biografía

En una época en que la personalidad de los monarcas tenía tantísima importancia en el gobierno de los Estados, la ley de la sucesión al trono apartó del de España al cardenal infante don Fernando en favor de su hermano mayor Felipe IV. Físicamente parecido al monarca, don Fernando, cuatro años menor que él, era hombre de otro temple. Por si la historia de sus relevantes hechos de armas no lo revelara así, bastaría parangonar su retrato con el de don Felipe —obras ambas del pincel crítico de Velazquez—, para ver el de don Fernando, en particular en su mirada, la firmeza, la energía y la voluntad de que aquél careció en absoluto.

El Cardenal-Infante por Gaspar de CrayerEl Cardenal-Infante por Gaspar de Crayer.

Don Fernando, el cardenal infante, nació en el Escorial el 16-V-1609, quinto hijo del matrimonio de Felipe III y María de Austria. Su juventud transcurrió en la corte española. Creado cardenal y administrador perpetuo del arzobispado de Toledo el 29-VI-1619 por el papa Paulo V, al cumplir los veintitrés años fue nombrado lugarteniente real del principado de Cataluña. La prudencia que reveló en este mandato, le designó para ocupar la vacante que en el virreinato de Milán dejaba el duque de Feria (1633). Pero tampoco fue aquí muy larga su gestión de gobierno, pues después de la muerte del cardenal Alberto de Austria, gobernador de los Países Bajos, era necesario buscarle un sustituto que reuniera grandes condiciones políticas y militares, dada la complicada situación internacional creada por la guerra de los Treinta años y la conocida hostilidad de Francia.

La elección cayó de nuevo en la persona del cardenal infante (1634), quien en el transcurso del mismo año, acaudillando un ejército de 18.000 hombres, pasó a Flandes por Alemania. En el camino fue requerido por el emperador Fernando III para que le prestara auxilio contra las tropas suecas y protestantes, las cuales al mando de Bernardo de Sajonia-Weimar, atacaban la plaza de Nördlingen. Gustoso respondió el cardenal infante a este llamamiento.

El 5 y 6-IX-1634 inflingió, junto con el ejército imperial, una sangrienta derrota al enemigo. Nördlingen fue el último destello de gloria de los Tercios españoles en los campos de batalla de Europa y habría podido ser una batalla decisiva si luego Francia no hubiera intervenido en la contienda.

El 4-XI-1634 don Fernando entró en Bruselas y se posesionó de su elevado cargo, que desempeñó con singular pericia durante siete años. Las circunstancias fueron, muy a menudo, trágicas, puesto que en 1635 Francia declaró la guerra a España y se lanzó al asalto de Flandes, en combinación con las Provincias Unidas del Norte.

Después de una ofensiva brillante dirigida por Tomás de Saboya contra la Picardía (1636), las tropas del cardenal infante tuvieron que luchar casi siempre a la defensiva, perdiendo algunas plazas, conquistando otras, recobrando algunas, en una lucha realmente agotadora. Desde 1639 la situación tendió a empeorar. En 1640 Arrás cayó en poder de los franceses, a pesar de las tentativas del cardenal-infante para auxiliar la ciudad. Cuando la situación iba a hacer crisis y era más necesaria que nunca la presencia de don Fernando en el gobierno de Flandes, la muerte le sorprendió en Bruselas el 9-XI-1641, llevándose al sepulcro la última esperanza.

VICENS VIVES, Jaime, Mil Figuras de la Historia, Ed. Instituto Gallach, 1944, Tomo II, págs. 63-64.