Margarita de Austria

Datos biográficos

Gobernadora de los Países Bajos
Nacimiento: 10-I-1480
Fallecimiento: 1-X-1530

Biografía

Retrato de Margarita de Austria con vestimenta de viuda.Retrato de Margarita de Austria con vestimenta de viuda.

[Bruselas-Malinas]. Hija de Maximiliano, jefe de la casa de Habsburgo y emperador de Alemania, y de María, duquesa de Borgoña, heredera de Carlos el Temerario. Cuando su hermano Felipe el Hermoso hereda de su madre, María, el ducado de Borgoña (1482), solo quedaban como residuo de las posesiones ducales borgoñonas los Países Bajos. Maximiliano hubo de defender los derechos de su hijo Felipe frente a los monarcas franceses, interviniendo a veces en los disturbios internos de Francia. Intentó, sin embargo, poner fin a esta situación tensa mediante un plan de matrimonio de Margarita con el delfín de Francia (futuro rey Carlos VIII), en 1483. Fracasado este proyecto y orientado Maximiliano hacia un acuerdo antifrancés con los monarcas españoles, Fernando e Isabel, se concertó el matrimonio de Margarita con el príncipe don Juan, heredero de los monarcas, y el de Felipe el Hermoso con doña Juana, hija de los mismos soberanos. Para efectuar el enlace, Margarita se trasladó a España, desembarcó en Santander (marzo, 1497) y celebró su matrimonio en Burgos (3 de abril). Su joven esposo, demasiado delicado, sufrió un quebranto físico a consecuencia de su vida matrimonial, que le llevó a la muerte a los pocos meses de casado (Salamanca, 4 de octubre de 1497). Margarita, después de un parto desgraciado, hubo de regresar a los Países Bajos.

Su nuevo matrimonio con el duque de Saboya Filiberto (1501) fue también efímero, y la princesa quedó viuda por segunda vez, a los veinticuatro años (1504). Residió unos años en Bourg, en la tierra de su segundo esposo, cuidando el panteón de Brou, y solo regresó a los Países Bajos ante un llamamiento de su padre Maximiliano, en 1507. Había muerto Felipe el Hermoso, y el joven hijo de este, Carlos (el futuro Carlos V), sobrino de Margarita, heredero de los Reyes Católicos por su madre, se había convertido, por herencia de su padre, en duque de Borgoña. Margarita hubo de gobernar los Países Bajos en calidad de regente hasta la mayoría de edad de ese príncipe (1515).

Se rodeó de artistas como Van Orley, y supo descubrir a un hombre del valor de Gattinara, súbdito de su segundo esposo, a quien hizo uno de sus consejeros en tierra flamenca, Durante su período de regencia, cuidó materialmente de la educación de Carlos y de sus hermanas y representó la política de acercamiento a Inglaterra, preconizada por los burgueses flamencos. No obstante la pasajera política antiespañola de su padre Maximiliano, que buscó un acuerdo con Francia a causa de sus discrepancias con Fernando el Católico por las aspiraciones de los Habsburgos a la regencia de Castilla (1506-1511), Margarita mantuvo la neutralidad de los Países Bajos. Evitó, al mismo tiempo, en un principio, todo conflicto con Francia, buscando en el Congreso de Cambray (1508) la pasajera armonía de franceses y españoles con su padre Maximiliano para una acción contra Venecia. Cuando Maximiliano se entendió nuevamente con Fernando el Católico, en la Liga Santa, para una acción antifrancesa en Italia (1511), Margarita mantuvo una actitud pacífica, hasta que Inglaterra se decidió a volcarse en contra de los franceses.

El territorio de los Países Bajos sirvió a los ingleses para realizar una acción contra Francia, llevada entonces a cabo por su rey Enrique VIII, y más tarde por el propio Maximiliano, al frente de un ejército de mercenarios pagados por el citado monarca inglés (batalla de Guinegate, 1514). La política anglófila de Margarita encontró siempre las censuras de muchos nobles, que veían la seguridad de los Países Bajos en una estrecha inteligencia con Francia.

Cuando el rey francés Luis XII pactó repentinamente con Inglaterra, concertando su matrimonio con la hermana del rey inglés, la princesa María (1514), la postura de Margarita se hizo difícil. Los primeros pasos de su sobrino Carlos, al llegar a la mayoría de edad, y la reacción francófila provocada por Guillermo de Croy, que se mantuvo incluso los primeros años de aquel soberano como rey español (tratado de Noyon, 1516) inquietó a Margarita y la llevó a intrigar desde su retiro de Malinas Brandi, Carlos V, ed. esp., 1943, pág. 53.

Quedó como gobernadora de los Países Bajos, al marchar a España por primera vez su sobrino Carlos (1517), y contribuyó de nuevo al acercamiento a Inglaterra que, en un sentido antifrancés, realizó aquel, ya en calidad de emperador y rey español (1520). Sin embargo, cuando después de Pavía, Inglaterra abandonó a Carlos para apoyar a Francia, Margarita deseó ardientemente una paz entre Carlos V y los franceses. Esta paz había de permitirle perseguir una nueva inteligencia con Inglaterra. Comprendía la inquietud de los numerosos súbditos de los Países Bajos que, viviendo de la industria textil, precisaban las lanas inglesas, y captaba perfectamente la impopularidad que tenía en aquellos territorios la guerra anglo-imperial Brandi, Carlos V, Madrid, 1943, pág. 236.

La paz de Cambray o de las Damas, entre Carlos y Francia (1529), fue obra suya, y pudo esperar, a consecuencia de ella, una renovación de la amistad borgoñona con los ingleses. Murió poco tiempo después (1530). Como regente durante la minoría de Carlos (1506-1515) (en su condición de duque de Borgoña) y como gobernadora desde la primera partida de aquel para España hasta su muerte (1517-1530), había tenido en sus manos, durante largo período, el gobierno de los Países Bajos. Este gobierno, a juicio de Brandi, presenta un notable rasgo moderno por perseguir la formación de la unidad suprema del Estado contra los restos del feudalismo, incorporando pequeñas soberanías, reprimiendo la agitación de la alta aristocracia y creando un cuerpo burocrático competente para el eficaz funcionamiento de la administración central Brandi, ob. cit., pág. 236. Era Margarita valiente y decidida, tenía una energía arrogante y no vacilaba en mostrarse, en algunas ocasiones, altiva.

CORRAL CASTANEDO, Alfonso, Diccionario de Historia de España, dirigido por Germán Bleiberg. 2ª edición. Ed. de la Revista de Occidente, 1969, tomo F-M, págs. 903-904.